Desde el inicio de la crisis por el espionaje, en el mes de abril, el Govern decidió congelar las relaciones con la Moncloa y redujo al mínimo los contactos. / EFE

Sánchez y Aragonès se reunirán antes de las vacaciones estivales

El Gobierno y el Govern desbloquean sus relaciones con un encuentro entre Bolaños y Vilagrà en la Moncloa

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, se reunirán antes de las vacaciones de verano, según han acordado este miércoles el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la consejera catalana de la Presidencia, Laura Vilagrà, en un encuentro celebrado en la Moncloa. Bolaños y Vilagrà han mantenido una reunión de cerca de dos horas, la segunda en dos meses entre ambos desde que estalló el caso Pegasus, que entre otros afectó a Pere Aragonès. Desde el inicio de la crisis por el espionaje, en el mes de abril, el Govern decidió congelar las relaciones con la Moncloa y redujo al mínimo los contactos. La reunión entre los dos presidentes está pendiente desde hace mes y medio. Sánchez y Aragonès, que coincidirán este lunes en un acto empresarial en Barcelona, hablaron unos minutos en las jornadas del Círculo de Economía, en la capital catalana, el 4 de mayo y se emplazaron a reunirse.

El Gobierno y el Govern coinciden además en mantener abierta la vía de diálogo para resolver la cuestión catalana, aunque la mesa de diálogo no se reactivará de momento. El Govern exige previamente unas garantías entre ambos para recobrar la confianza. Ambos han acordado trabajar en estas garantías para «establecer un marco de diálogo», que delimite cómo afrontar la negociación.

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, recibe este miércoles a la consellera de la Presidencia de la Generalitat, Laura Vilagrà. / EFE

Para recuperar la confianza y como asuntos a abordar, el Govern cree que es necesario que se ponga en marcha una «agenda de desjudicialización» del conflicto o agenda «antirrepresiva», según ha calificado Vilagrà. No ha querido detallar cuáles son los temas más urgentes, pero sí ha desglosado algunos ejemplos para los próximos meses como la modificación del Código Penal para modificar el delito de sedición u otros que ya no dependen del Gobierno como parar procesos judiciales o las euroórdenes, así como cuestiones como el caso Pegasus o las inversiones en infraestructuras en Cataluña. Bolaños ha admitido «discrepancias» en el caso Pegasus. Con la reunión, «retomamos las relaciones políticas e institucionales» con la Generalitat, que se vieron «afectadas» por el escándalo del espionaje, ha afirmado el ministro.

«No hay motivo para hablar de normalización o de descongelar las relaciones», según ha asegurado Vilagrà en una comparecencia desde la delegación catalana en Madrid. Al mismo tiempo y desde la Moncloa, ha intervenido Bolaños, que ha reiterado la apuesta del Gobierno por el diálogo y el reencuentro. La reunión se ha celebrado justo cuando se cumple un año desde la concesión de los indultos, una de las decisiones de mayor calado del Gobierno esta legislatura. Vilagrà ha valorado el gesto, pero ha señalado que fue un primer paso.

En público, el independentismo mantiene la bandera de la amnistía y la autodeterminación para resolver el conflicto, en privado, fuentes de ERC creen que Sánchez podría haber hecho más durante este año desde los indultos. No piden el referéndum de un día a otro en el marco de la mesa de diálogo. Pero en la dirección republicana creen que el Gobierno podía haber dado más pasos en lo que los secesionistas llaman la agenda «antirrepresiva». «Entre los indultos y la amnistía hay muchas cosas que podía haber hecho», señalan. Por ejemplo, preguntan en ERC qué ha pasado con la reforma del código penal que defendía Unidas Podemos y que podría facilitar el regreso de los dirigentes huidos, entre ellos Carles Puigdemont o Marta Rovira.

Pedro Sánchez sigue contando con ERC como socio para el resto de la legislatura y aspira a aprobar los Presupuestos. Pero los republicanos ya hace tiempo que lanzan avisos al presidente del Gobierno. ERC rechazó el decreto de las medidas anticrisis y antes ya había intentado tumbar la reforma laboral. Tras el fiasco en las elecciones andaluzas, ERC ve más débil a Sánchez y le advierte de que su apoyo será más caro.