El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno este miércoles en el Congreso. / EFE/ J.C. Hidalgo

Sánchez alega que hacer a Campo magistrado del TC es «perfectamente constitucional»

El presidente del Gobierno acusa al PP de ser él quien incumple la Carta Magna al «bloquear» la renovación del CGPJ y el tribunal de garantías y obvia los reproches por el 'sí es sí'

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

No formaba parte de las preguntas registradas por los grupos parlamentarios para la sesión de control al Gobierno de este miércoles porque no dio tiempo a su introducción, pero la decisión de Pedro Sánchez de designar a su exministro de Justicia Juan Carlos Campo y a la exdirectora general del Ministerio de Presidencia y actual vicepresidenta del Consejo de Garantías Estatutarias de Cataluña, Laura Díez, magistrados del Tribunal Constitucional se acabó colando en la intervención de la portavoz del PP, Cuca Gamarra. Y el jefe del Ejecutivo lo despachó con displicencia. «Efectivamente -dijo- el Gobierno ha procedido a nombrar dos magistrados que le corresponden en virtud del artículo 159 de la Constitución».

Sánchez concedió a los populares que están en su derecho de criticar su elección. «También es perfectamente democrático y constitucional defender su idoneidad -alegó- pero lo que no lo es es bloquear la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional y estar fuera de la Constitución como ustedes llevan cuatro años». En el Gobierno sostienen que su movimiento puede servir, precisamente, para meter presión tanto a los ocho vocales conservadores del Consejo que llevan meses postergando la elección de sus magistrados al TC como a los populares, con los que hace apenas un mes estuvieron a punto de sellar un acuerdo para la renovación de los órganos institucionales. Un acuerdo que, pese a estar muy avanzado, saltó por los aires al ratificar el jefe del Ejecutivo su intención de suprimir el delito de sedición del Código Penal, como reclamaba ERC, para beneficiar a los condenados del 'procés'.

Haciendo alusión a las propias palabras del presidente -que el pasado lunes afirmó que pasará a la historia por haber exhumado a Franco- Gamarra había advertido de que este Gobierno por lo que será recordado será, entre otras cosas, por haberse nombrado «a sí mismo» magistrado de tribunal de garantías y había aducido que Campo y Díaz «atesoran cinco sentencias de inconstitucionalidad», hasta la fecha. Pero la portavoz popular también echó en cara a Sánchez las consecuencias de la ley del 'solo sí es sí', «una ley -dijo- que lleva su firma y que está produciendo un incesante goteo de rebajas de penas en revisiones también del Tribunal Supremo».

Gamarra insistió que con la norma impulsada por el ministerio de Igualdad que dirige Irene Montero se ha generado un «alarma social» que el el Gobierno está «obviando». «Ese es su feminismo -recriminó - ¿Cuántas rebajas de condenas más se tienen que producir para que usted rectifique? ¿Cuántas para que cese a la ministra Montero?». Sánchez, sin embargo, obvió esa cuestión en su respuesta y se limitó al asunto del Constitucional y a rebatir la pregunta que aparecía por escrito en el orden del día, la de para qué mayoría gobierna. «La semana pasada -adujo – tuvimos un buen ejemplo de para quién gobernamos nosotros y a quién sirven ustedes cuando votaron en contra de los impuestos a las energéticas, entidades financieras y grandes fortunas».