La diputada del PSOE Noelia Frutos. / EN

El diálogo entre García-Gallardo y Noelia Frutos

«Le responderé como si fuera una persona como todas las demás»

Polémica por la respuesta del vicepresidente de Castilla y León de Vox a una diputada discapacitada del PSOE

ANTONIO G. ENCINAS Valladolid

La pregunta que desató la tormenta en el Pleno del martes en las Cortes de Castilla y León tenía sus raíces en una declaración del vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo (Vox), el pasado 9 de abril: «No se puede tratar a las mujeres como si fueran discapacitadas». De ahí se deriva la cuestión que le planteó la procuradora socialista Noelia Frutos durante la sesión de control al Ejecutivo, y cuyo diálogo, con sus réplicas, reproducimos a continuación literalmente:

Noelia Frutos (PSOE): Según sus ya reiteradas declaraciones, ¿cómo cree el vicepresidente de la Junta de Castilla y León que hay que tratar a las mujeres con discapacidad en Castilla y León?

Noelia Frutos (PSOE): Es usted muy previsible. Pues mire que la respuesta era sencillita, señor vicepresidente, sin caridad y sin paternalismo. A las mujeres con y sin discapacidad de Castilla y León se nos trata con respeto. ¿Para esto quería ser vicepresidente? ¿Usted cree que con el cargo que ostenta puede hacer declaraciones como si fuesen conversaciones de barra de bar? ¿Cree que aquí vale todo? Señor vicepresidente, ¿acaso considera que esta procuradora que le habla es inferior que usted? Mire, lo que ha demostrado reiteradamente es tener una limitación ética y moral aberrante que en una sociedad avanzada no es compatible con el cargo que ocupa. Y le voy a confirmar algo para que baje del caballo y ponga los pies en el suelo. Usted no le llega ni a la suela de los zapatos a las mujeres de esta tierra, y mucho menos a las mujeres con discapacidad de Castilla y León. Zapatos en lo que por lo visto usted jamás se ha puesto, porque deja entrever sus retrógrados pensamientos, donde las mujeres con discapacidad parece que se nos tenga que tutelar de alguna manera por el hecho de tener alguna discapacidad, ¿o quizás es por el hecho de ser mujeres? Explíquemelo en su réplica, porque la verdad es que ha empezado usted coronándose en todas sus declaraciones. Le explicaré, para que aprenda, que las mujeres con discapacidad sufrimos una doble discriminación contra la que cada minuto de nuestra vida estamos luchando, por no hablar de la violencia de género, sí, violencia de género, a la cual también podemos estar sometidas. Mire, vivimos en una lucha constante, sobre todo cuando topamos con personas con un grado cero de empatía y de educación, aunque quizás hayan ido a los mejores colegios de pago. Y como usted es una de esas personas que no tienen ni una pizca de empatía y además parece estar bastante ocioso, le voy a pedir que haga un esfuerzo por ganarse el sueldo. Como administración, todos ustedes tienen el deber de trabajar para remover las trabas y los techos de cristal que impiden que cada persona con capacidades diferentes despliegue todo su potencial. En definitiva, cuando la administración cubre las necesidades de las personas con capacidades diferentes se crean diversidad, pluralidad, igualdad y enriquecimiento con lo que aportamos a la sociedad. Mire, es sencillo. Comience por remover las trabas que impiden que el 50,8% de la población ocupe el 50,8% de los puestos de responsabilidad. Señor García-Gallardo, las mujeres, aún con toda su falta de empatía y respeto, capeamos el temporal, un temporal que no tendríamos por qué soportar si el señor Mañueco no hubiese decidido meter a la extrema derecha en el Gobierno de Castilla y León a toda costa y cueste lo que cueste, y eso va a ser literal. Porque tanto económicamente como retrotrayéndonos a la Edad Media como sociedad [sic]. Por cierto, y menos mal que estoy sentada, sigo esperando desde el pasado día 9, a que el señor Mañueco desautorice las palabras de su vicepresidente. Si continúa sin hacerlo, sepa que usted es cómplice y el mayor responsable de que al 50% de la población se nos esté faltando al respeto en esta comunidad a la que usted por desgracia representa. Finalizo confirmando que el Grupo Parlamentario Socialista combatirá con uñas y dientes el fascismo y el retroceso al que nos quieren llevar. Y lo haremos como siempre, trabajando. ¿Sabe lo que es eso, la España que madruga pero poquito, o la que llega tarde, no sé? Comiencen a trabajar de una vez y a ser posible con respeto a todas las personas a quienes representan. Muchas gracias.

Juan García-Gallardo (Vox): Muchas gracias, señor presidente. Mire, señora Frutos, yo no le voy a tratar con ninguna condescendencia y le voy a responder a sus faltas de respeto como si fuera una persona como todas las demás, no como hace su grupo parlamentario, como diré a continuación. Mire, si ustedes hablan de personas con apellido compuesto me imagino que se estarán refiriendo a Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que ha sido la mayor desgracia que ha sufrido este país, España, en los últimos años. Y si el PSOE habla de su propia historia, me imagino que se refieren a sus cien años de honradez, especialmente en Andalucía, especialmente cuando pegaban tiros a la oposición o especialmente cuando defendían ideologías totalitarias como el comunismo. Mire, señor Tudanca yo he llegado tarde porque hemos tenido un incidente con el coche, pero usted a lo que llega tarde es la defensa del tren directo, con la que yo he estado con el señor Sicilia esta mañana, con la plataforma, teniendo que soportar cómo nos cuentan sus traiciones constantes, sus promesas incumplidas y todo lo que usted ha hecho en perjudico de su propia provincia y en perjuicio de esta tierra. Y si no, se lo preguntan ustedes a ellos. No se preocupe, sí, céntrese en la pregunta de la discapacidad y ustedes hablan de todo, y hacen preguntas a la señora Blanco y luego resulta que es que hablan de mí así que céntrese usted y guarde silencio y un poco de respeto. Ya sabemos que les cuesta mucho. Es un esfuerzo que vale la pena, de verdad.

Carlos Pollán: Señorías, por favor, señorías.

García-Gallardo: mire, si a usted le interesa nuestra opinión sobre la discapacidad, nosotros no tenemos palabras, tenemos hechos. Sabe qué. Nuestro director general de Deportes, el señor don Enrique Sánchez-Guijo es una persona excepcional, un deportista, un atleta paraolímpico que a pesar de todas las dificultades que ha tenido ha estudiado, se ha esforzado, ha estado en puesto directivos, ha estado en política, ha ganado medallas olímpicas y ese es para mí el ejemplo a seguir. Y ese es para mí el respeto que tenemos en Vox para las personas con discapacidad. Pero mire, ¿quiere saber quiénes son los verdaderos enemigos de la discapacidad? La izquierda. Porque es una izquierda hipócrita. A la que parece que le interesan los discapacitados que han nacido, pero no así los que no han nacido. Si, sí, sí. Usted dice que Vox dice que las personas con discapacidad son inferiores. No, es la izquierda con sus leyes de la muerte, con sus leyes de la eutanasia, y con sus leyes del aborto, la que invita a los padres a abortar, a triturar en el vientre de las madres a los niños a los que se detecta tempranamente la discapacidad. Sí, y no se indignen tanto, porque eso es un hecho empírico, susceptible de contrastación. Y si no se van ustedes a muchos países de Europa en la que ya casi no nacen niños con síndrome de Down. Pues mire, y aprovecho porque como mezclan unas preguntas con otras… Ustedes han hablado antes de que nosotros íbamos a poner en riesgo y que íbamos a enfrentar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. Mire, el embarazo no es susceptible de interrupción, porque lo que es susceptible de interrupción luego es susceptible de reanudación. Lo que ustedes defienden es matar a los niños en el vientre materno y frente a eso sí, nos van a tener enfrente siempre con respeto al orden y a la ley. Y tengan por seguro que la Junta de Castilla y León respetará toda la ley, no solo las leyes que a ustedes les interesan. Van a respetar los reglamentos en materia de protección de datos y las leyes orgánicas que preservan el derecho de todos los médicos a que sus datos no sean públicos cuando objeten conciencia. Muchas gracias.