El expresidente catalán Carles Puigdemont / AFP

Puigdemont rechaza un indulto y quiere negociar la amnistía con Sánchez

El expresidente de la Generalitat exige a Aragonès que su caso particular quede fuera de la mesa de diálogo

CRISTIAN REINO Barcelona

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, rechazó este jueves de forma categórica un eventual indulto anticipado. «No fuimos al exilio para reclamar un indulto, no es la solución al conflicto», aseguró en un artículo en el 'Punt-Avui', dos semanas después de su comparecencia ante la justicia italiana, que decidió suspender su extradición a España a la espera de que resuelvan los tribunales europeos sobre su inmunidad o las prejudiciales solicitadas por el juez Llarena.

En el segundo aniversario de la sentencia del Supremo contra los líderes del 'procés', que les condenó a penas de nueve a trece años de prisión por sedición, Carles Puigdemont reclamó a Pere Aragonès que su situación personal «no forme parte de ninguna agenda de la denominada mesa de diálogo, ni de ninguna conversación bilateral». La posición de Puigdemont contrasta con la que han defendido hasta la fecha su partido y el presidente de la Generalitat. Tanto Junts como ERC llevaban meses reclamando una solución para el expresidente y advertían de que el conflicto no podía resolverse si no se hallaba una solución política para el expresidente. La semana pasada, el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó en RTVE que le constaba que hay gente trabajando y pensando en una salida jurídico-política para el dirigente nacionalista.

Tras el encuentro que mantuvieron Pedro Sánchez y Pere Aragonès en el mes de septiembre en el Palau de la Generalitat, el día en que se reactivó la mesa de diálogo, el president dejó entrever que Puigdemont formó parte de las conversaciones.

Puigdemont, no obstante, en su artículo, reclama al líder republicano que le excluya de la mesa «por si ha tenido o tiene la tentación de incluir esta 'salida personal' en las conversaciones». Y se ofrece para negociar de manera personal la amnistía con el Gobierno. La prioridad es la resolución del conflicto político, expresó, que pasa a su juicio por la amnistía y la autodeterminación. A los dos años de la sentencia del Supremo, Puigdemont vuelve a reivindicar su estrategia de confrontación, en contraposición a los nueve presos del 'procés' que decidieron no huir junto a él y asumir los responsabilidades judiciales.