Junqueras y Puigdemont, en Bruselas. / AFP

El independentismo se querellará contra el CNI por el caso de espionaje

Puigdemont y Junqueras hacen frente común, pero chocan en público, después de que el expresidente instara a ERC a romper con el Gobierno

CRISTIAN REINO Barcelona

El independentismo ha reaccionado este martes de manera unitaria, tras la publicación por parte de la revista The New Yorker que una sesentena de dirigentes independentistas , entre ellos los cuatro últimos presidentes de la Generalitat, fueron espiados a través del móvil con la tecnología israelí Pegasus, que solo pueden comprar los gobiernos.

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont; el líder de ERC, Oriol Junqueras; el diputado de la CUP, Carles Riera, y los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural, Elisenda Paluzie y Xavier Antich, respectivamente, han ofrecido juntos una rueda de prensa desde el Parlamento Europeo para tratar de enviar un mensaje de unidad frente a lo que han calificado de «ataque permanente y estructural» perpetrado por el Estado español contra el secesionimo. Los líderes del soberanismo han anunciado una ofensiva política y judicial contra la empresa que fabrica este software, la israelí NSO, y contra el CNI y miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Por la tarde, el Govern anunciará nuevas medidas.

Las querellas se presentarán en cinco países: España, Suiza, Luxemburgo, Francia y Alemania. «El Estado ha organizado una trama criminal para atacar al movimiento independentista», ha asegurado Puigdemont. «No quedará nada por querellar», ha dicho. «El Estado ha violado derechos fundamentales», ha añadido. El expresidente ha instado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a que «actúe urgentemente» y haga «rendir cuentas a España» por una «violación masiva de derechos fundamentales». «El Estado debe responder al espionaje masivo», ha señalado Junqueras. «Pediremos explicaciones, el Estado tiene responsabilidad», ha añadido. «Responsabilizamos plenamente al Estado del atentado a la democracia y exigimos responsabilidades a Pedro Sánchez y a sus ministros de Defensa e Interior, según Carles Riera. El nacionalismo notificará además el caso a las Naciones Unidas y al Consejo de Europa.

El independentismo ha tratado de mostrarse cohesionado con la imagen de Puigdemont y Junqueras juntos, sentados en la sala de prensa del Parlamento Europeo. No coincidían desde el pasado mes de julio, en que el dirigente de ERC visitó al expresidente del Govern en Waterloo. No obstante, ambos han chocado sobre la estrategia política a seguir tras el estallido de esta nueva polémica. Puigdemont ha asegurado que este caso, que se desarrolló entre 2017 y 2020, con gobiernos del PP y del PSOE, «cambia muchas cosas» y debe tener «consecuencias». Por ello, ha instado a los republicanos a romper su alianza con el PSOE. No podemos fiarnos de un Gobierno que crea esta trama criminal, según Puigdemont. «No se entendería que siguiéramos igual confiando en un Gobierno que forma parte de esta trama», ha rematado. La ANC también cree que el diálogo entre el Gobierno y el Govern debe aparcarse.

La respuesta de Junqueras ha sido igual de contundente. «No regalaremos nunca la bandera del diálogo a quien no la merece», ha replicado, dejando claro que mantiene la mano tendida al Gobierno y que no renunciará a mantener vigente la mesa de diálogo con el Ejecutivo, que ha calificado de «herramienta útil», que permite al independentismo «acumular capital político». «ERC no da apoyo a ningún partido concreto», ha respondido a Puigdemont. «Da apoyo a medidas que sean buenas para los catalanes», ha asegurado.

John Scott, del Citizen Lab de la Universidad de Toronto, el organismo que ha realizado la investigación publicada por el New Yorker, ha señalado que «hay una evidencia» de que existe un «nexo sólido» entre este caso de espionaje con el Gobierno español. El CNI es cliente de NSO desde 2015, ha apuntado.