El PSOE se desmarca del fichaje de Carmona por Iberdrola

La dirección de los socialistas ve improcedente una expulsión del partido como la que reclama Unidas Podemos y remarca que el Gobierno tiene su propia interlocución con las eléctricas

PAULA DE LAS HERAS | JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

No es el primer político que adquiere un vínculo profesional con una poderosa empresa del Ibex y, para más inri, una eléctrica. Antonio Miguel Carmona, ex candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, ni siquiera ha ocupado nunca, a diferencia de otros, cargos institucionales de relevancia ni puestos desde los que pudiera favorecer o perjudicar al sector. Pero la noticia de su próximo nombramiento como vicepresidente de Iberdrola, en un momento en el que el Gobierno se esfuerza en capear el temporal generado por el drástico incremento del precio de la luz ha caído como una bomba entre los socialistas.

La polémica designación, dada a conocer por 'Ok diario', provocó ya este domingo la reacción airada de Unidas Podemos. «Las puertas, en el PSOE, siguen girando. Vergüenza», escribió en Twitter el coportavoz estatal de Podemos, Pablo Fernández. «En plena crisis con las eléctricas activan de nuevo las puertas giratorias, y nombran a Carmona vicepresidente de Iberdrola. ¿En serio?», se lanzó también el coordinador de Alianza Verde, Juancho López Uralde.

Carmona no ocupa desde hace años ningún puesto de responsabilidad en el PSOE. Su relación con Pedro Sánchez tampoco es fluida. No en vano, el economista, popular por su faceta de tertuliano en programas televisivos, fue destituido como portavoz municipal del PSM en 2015, tras obtener unos magros resultados en las elecciones locales de ese año, rechazó ser senador y hasta ahora ejercía como profesor en la universidad privada San Pablo CEU. Pero la dirección del PSOE es perfectamente consciente de que, con razón o sin ella, el asunto le hace daño.

El secretario de Organización del partido, Santos Cerdán, ya trató de atajar el mismo domingo las críticas con un mensaje en las redes sociales. «No tengo nada en contra de Iberdrola ni contra Carmona. Pero si se confirma la noticia de su fichaje, me parece un mal mensaje el que emiten ambos». Otros miembros de la dirección del partido, como Odón Elorza, apuntaron en la misma dirección. «El fichaje del sr. Carmona por Iberdrola confirma la opinión que me merece desde hace años. No hay palabras», escribió el exalcalde de San Sebastián. «No debería pasar factura electoral una decisión personal de quien hace tiempo que no representa al PSOE y a su militancia. Pero es necesario expresar que tal decisión es impropia de un socialista».

Unidas Podemos llegó a exigir este lunes al PSOE que expulse a Carmona del partido. En la dirección socialista replican, sin embargo, que una medida de esa naturaleza no está prevista en los estatutos para casos de este tipo y se desmarca por completo de la operación. «No nos ha gustado esa decisión, no sabíamos nada y si nos hubiera consultado habríamos dicho que no. Pero el Gobierno -remarcó la nueva portavoz socialista en el Senado, Eva Granados - ya tiene interlocución fluida con las eléctricas y no pasa por el nombramiento de esa persona».

Un cargo creado 'ad hoc'

Aunque el nombramiento no ha sido aún oficial, en la compañía ya cuentan con esta incorporación, que ha descolocado al Ejecutivo en plena crisis energética de precios y con el decreto sobre recortes en plena tramitación. El fichaje ha sido «estrictamente personal», apuntan fuentes del sector, al referirse a la opción marcada por el presidente de Iberdrola para la filial española, cuya consejera delegada es Ángeles Santamaría.

En la firma, y en el propio sector, las fuentes consultadas resaltan la sorpresa que ha resultado al conocer quién se incorporará a este puesto que, además, no existía hasta ahora, el de vicepresidente de Iberdrola España. En el organigrama, sin funciones ejecutivas, sí se encontraba como presidente Francisco Martínez Córcoles. El propio Antonio Carmona compartirá consejo con otra figura política que recaló en Iberdrola España: Enma Navarro, actual vocal independiente, y quien fuera presidenta del Instituto de Crédito Oficial (ICO) así como Secretaria General del Tesoro durante los gobiernos de Mariano Rajoy.

Independientemente de que Carmona no tenga las mejores relaciones con la cúpula de La Moncloa, su incorporación es una señal y una declaración de intenciones por parte de la energética. Galán ya se mostró el pasado viernes muy irritado con las medidas aprobadas por el Ejecutivo a mediados de septiembre. «Cuando las medidas no se toman con rigor, tienen consecuencias muy serias», advirtió desde el Foro La Toja, donde coincidió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El enfrentamiento entre la cúpula de la energética y el Ejecutivo ha ido a más en las últimas semanas. Sobre todo tras las declaraciones de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, quien lamentaba «la sorprendente falta de sensibilidad de algunas empresas» con respecto a la situación actual de altos precios de la luz.