La vicepresidenta Yolanda Díaz interviene en el congreso de CC OO. / Mariscal / EFE

El proyecto de la vicepresidenta busca traspasar los límites tradicionales de la izquierda

El «frente amplio y social» que prepara Díaz abre un debate interno en Podemos, Izquierda Unida, Más País y Compromís

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

«En política, a veces dos y dos son cinco y otras suman uno». La frase del diputado de Compromís Joan Baldoví al ser preguntado por el proyecto político que impulsa la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, da muestras del debate interno que ha generado en las formaciones que estarían llamadas a forjar un «frente amplio y social» para las próximas generales:Podemos, MásPaís o Compromís, entre otras.

Sin embargo, la también ministra de Trabajo tiene en mente una idea que está alejada de las jerarquías tradicionales de los partidos. «Serían secundarios», admite, al tiempo que pone sus miras más altas que en traspasar los límites actuales de la coalición Unidas Podemos, incluso, aseguran en su entorno, del electorado ideológico de izquierdas.

La crisis que atraviesa la coalició gubernamental no ha frenado los planes de Díaz, que sigue con las contactos y reuniones para armar su plataforma política. A la vicepresidenta se le quedan pequeñas las concepciones políticas tradicionales, aunque no acaba de concretar los pormenores de su plan. Habla de incluir a un amplio espectro de la sociedad civil que se siente más identificada con la etiqueta de «demócrata» que en un sector ideológico determinado. No basta, por tanto, con sumar militantes, también toca atraer a «gente que piensa diferente».

La vicepresidenta segunda se reunirá con Oltra (Compromís), Colau (comunes) y García (Más Madrid)en Valencia

Mientras tanto, en Podemos siguen señalándola como cabeza de lista de una eventual candidatura pese a que Díaz ya ha dado muestras de que, por el momento, no está interesada en liderar ningún otro proyecto que no sea el de «escuchar a la ciudadanía»o su labor diaria en el Ministerio de Trabajo. Hace dos semanas, Pablo Iglesias, en su reaparición en un acto del partido cinco meses después de abandonar la política, lanzó a los suyos algo más que una recomendación: «Estoy convencido que la dirección de Podemos va a saber acompañar a Yolanda para construir ese frente amplio de izquierdas». La secretaria general de los morados,Ione Belarra, lo suscribió.

Pero sin militantes de base y sin el enésimo intento de reunificar la izquierda, el proyecto tendría más obstáculos. Tanto Díaz –pese a sus recelos– como Podemos son conscientes de que tienen dos años de legislatura por delante para cerrar un frente que revierta la tendencia negativa que ha lastrado al espacio morado desde 2016, cuando tocaron techo con 71 diputados en el Congreso. Desde entonces se han sucedido batacazos electorales, principalmente en los comicios autonómicos, y divorcios sonados. El más traumático, el de Íñigo Errejón, antiguo número dos del partido, que acabó fundando Más País tras el desencuentro con Pablo Iglesias en Vistalegre II, en 2017, cuando ambos pugnaron por sus visiones opuestas sobre el rumbo del partido que fundaron en 2014.

Precisamente, es Errejón el que ahora se resiste a cualquier intento de retomar contactos. «Lo de Yolanda Díaz e Íñigo Errejón será complicado», sostiene Baldoví, cuyo partido, Compromís, alcanzó una alianza electoral con Más País para concurrir en común a las generales del 10 de noviembre de 2019.

Sánchez reconoció que el PSOEnecesita «a todo el espacio progresista» en plena forma de cara a los próximos comicios

Entonces ya hubo otro debate interno. La líder de su partido y vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, Mónica Oltra, prefería sumarse en aquellas elecciones con Podemos, en vez de con Más País. Ahora ha movido ficha y abre los brazos al proyecto de Díaz. En Valencia, donde PSOEy PP organizaron este mes su congreso y el acto central de su convención, ha convocado a la vicepresidenta segunda, a la líder de los comunes, Ada Colau, y a la cabeza de lista de Más Madrid (marca capitalina del partido de Errejón), Mónica García. Belarra, por ahora, no figura en el cartel.

Oltra ya ha descartado que esto se trate del lanzamiento de una nueva marca política. «Se trata solo de hablar, –asegura– dejando el escudo, la espada y el titular en la puerta». Sin embargo, todo indica que será algo más que un acercamiento entre las formaciones que representan.

Bendición de Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reconoció que el PSOEnecesitara «a todo el espacio progresista en plena forma» para afrontar con éxito el ciclo electoral que, salvo adelantos, se abrirá en 2023 con los comicios autonómicos y municipales. Aunque evitó pronunciarse sobre si esa unidad debería articularse en torno a Yolanda Díaz por «respeto» a las decisiones de sus socios de Ejecutivo. No todos en el PSOE tienen el mismo enfoque y desconfían de los planes de Díaz y sus expectativas electorales.

Una semana antes, Iglesias había vuelto a agitar la teoría del sorpaso a los socialistas, una idea que ya parecía enterrada tras la formación de la coalición, pero que cada día que pasa y se acercan las generales acrecienta la rivalidad.