Pablo Iglesias comparece en el Senado. / ep

La intención del juez del 'caso Villarejo' de investigar a Iglesias se desmorona

La Policía confirma al juzgado que es imposible acceder a la tarjeta del móvil de Dina Bousselham, una diligencia clave para aclarar si hubo revelación de secretos

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

La intención del juez del 'caso Villarejo' de investigar a Pablo Iglesias por un delito de revelación de secretos se desmorona. La Policía Científica ha llegado a la conclusión de que la tarjeta de memoria del teléfono móvil de Dina Bousselham, asesora del exsecretario general de Podemos, es inaccesible. Tampoco han podido usar las claves de acceso que acabó facilitando Samsung España a requerimiento del juez instructor Manuel García Castellón, según informan fuentes jurídicas.

Por lo tanto, los investigadores no podrán esclarecer si el dispositivo no funciona porque alguien lo destruyó de forma deliberada ni tampoco saber en qué fecha se accedió por última vez a su contenido. En resumen, se aleja la posibilidad de que el propio Iglesias declarase como investigado, tal y como promovió el juez al enviar en su día una exposición razonada al Tribunal Supremo contra el entonces aforado y cuya respuesta, conocida hace ahora un año, fue rechazar su imputación por falta de indicios.

En suma, esta era una diligencia clave que el instructor García Castellón acordó practicar a principios del año pasado, pero como se temía ya en el juzgado ha resultado no ser concluyente porque la tarjeta, una Mini SD de memoria, está destruida.

La tesis del juez ha sido que Iglesias, siendo aún vicepresidente del Gobierno, podía haber cometido un delito de revelación de secretos por haber tenido en su poder durante un largo periodo la tarjeta del móvil robado a Bousselham sin decirle nada y conociendo su contenido. También sospechaba de un delito de daños informáticos porque cuando por fin le devolvió el dispositivo ya no funcionaba. Sin embargo, este ilícito ya fue descartado tras la declaración de la perjudicada.

El Supremo pidió también al juez que practicase una serie de averiguaciones. En primer lugar, una pericial extensa de la tarjeta del móvil que permitiese situar en qué momento se consultó su contenido por última vez y cuál es el origen de los daños por los que ya no está operativa. También instó al instructor a llamar de nuevo a Bousselham.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número seis puso como primer objetivo el análisis de la tarjeta para, en función del resultado, acordar las citaciones. No se descartaba que de haber indicios contra Iglesias fueran remitidos a los juzgados ordinarios, ya que serían ilícitos fuera del 'caso Villarejo' que no son competencia de la Audiencia Nacional. Pero lo primero, en cualquier caso, era analizar la tarjeta.