Los portavoces de Podemos, Rafa Mayoral e Isa Serra. / EFE

Podemos ahonda sus diferencias con el PSOE por la reforma de las pensiones

«No nos van a callar», asegura el portavoz de la formación morada, Rafa Mayoral, frente a la reforma de las pensiones que propone Escrivá

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Unidas Podemos se mueve con comodidad en medio de las fricciones que afectan a la coalición desde el pasado verano. «Merecen la pena», reconocen desde el partido. Un año después de la sesión de investidura de Pedro Sánchez, los de Pablo Iglesias justifican que su entrada en el Consejo de Ministros ha propiciado la mayoría de los «avances sociales» del Gobierno. Pero por otro lado su grupo parlamentario se ha instalado en la estrategia de hacer oposición al mismo Ejecutivo del que forman parte. A veces de la mano de EHBildu y ERC.

El portavoz de la formación morada, Rafa Mayoral, volvió este jueves a evidenciar este doble juego, al cargar contra el PSOE por la reforma de las pensiones que propone el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, al que advirtió de que «no nos van a callar» pese a ser «la fuerza minoritaria del Gobierno».

El presidente, Pedro Sánchez, descarta por completo una ruptura de la coalición y garantiza una legislatura «larga y fructífera». Pero las lista de discrepancias entre ambos socios cada vez es más larga: la subida del salario mínimo, la reforma de las pensiones, el papel que debe jugar la monarquía... Entre los socialistas ya hay voces que critican que Unidas Podemos esté tensando demasiado la cuerda. «Podemos nos marca la agenda y nos está arrastrando a una esquina del tablero político», lamentaba en diciembre el presidente de Castila-La Mancha, Emiliano García Page.

Mayoral, uno de los hombres más cercanos a Iglesias y militante morado de la primera hora, calificó de «incomprensible» la propuesta de Escivá de aumentar de 25 a 35 años el periodo para calcular la pensión y la comparó a la que defendió en su día la exministra de Empleo del PP Fátima Báñez. Una postura que considera que «va en contra del Pacto de Toledo».

El portavoz de Podemos ahondó en las brechas económicas que separan a ambos partidos y censuró que no se hayan derogado «los aspectos negativos de la reforma laboral» ni tampoco favorecido la revalorización del Salario Mínimo Interprofesional, dos aspectos que formaban parte del acuerdo de coalición que Iglesias y Sánchez refrendaron antes del inicio de la legislatura.

Críticas que los de Iglesias insisten en personalizar en la figura de la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. «Nosotros hemos peleado por parar los desahucios. Hay quienes han peleado por los intereses de los propietarios. Cada uno tiene claro los intereses que deben defender, nosotros tenemos claro que vamos a defender a la clase trabajadora», señaló Mayoral.

Cuota de poder

Pese a que la aprobación de los Presupuestos auguraba el restablecimiento de cierta calma política, el inicio de año está siendo abrupto para el Gobierno. A a la difícil situación epidemiológica que atraviesa el país por el ascenso de la incidencia de la covid-19 y el debate por la reforma de la monarquía –que los morados quieren llevar al Congreso para fiscalizar los actos y las palabras del Rey y su familia–, se suma ahora la reestructuración del Consejo de Ministros por la anunciada marcha del titular de Sanidad, Salvador Illa, tras su designación como candidato del PSCen las elecciones catalanas del próximo 14 de febrero.

En Podemos están convencidos de que mantendrán su cuota de poder en el Ejecutivo después de que Sánchez se lo prometiera personalmente a Iglesias en la reunión que ambos mantuvieron el lunes pasado. Pero lo cierto es que la decisión final del presidente solo es conocida por un reducido grupo de personas en Moncloa.