El conseller de Interior, Joan Ignasi Elena. / EP

El Parlament reprueba al consejero de Interior de la Generalitat

El Govern visibiliza su solitud en plena negociación por los Presupuestos catalanes

CRISTIAN REINO Barcelona

El Parlamento catalán «ha reprobado» este jueves la «actuación» del consejero de Interior, Joan Ignasi Elena, en la picota por los continuos cambios en la cúpula de los Mossos. La moción presentada por el PSC ha sido aprobada con los votos de los socialistas, Vox, Ciudadanos y PP. ERC y la CUP han votado en contra. Junts y los comunes, en cambio, se han abstenido, por lo que han facilitado que la resolución saliera adelante por mayoría simple, con más votos a favor que en contra.

La votación ha sido un toque de atención del PSC al Govern en plena negociación de los Presupuestos catalanes y ha escenificado la debilidad en la que se encuentra el Gobierno catalán, que solo cuenta con el apoyo de los 33 diputados de ERC (sobre 135). El Govern ya ha perdido votaciones en la Cámara catalana tras la salida de Junts del Ejecutivo autonómico. Y, por ejemplo, ha tenido que paralizar la votación de un decreto que inyectaba casi 400 millones al presupuesto sanitario porque no ha encontrado aún los socios para aprobarlo en el Parlament.

El Govern está en conversaciones con PSC, Junts y comunes para aprobar los Presupuestos autonómicos. Junts y los comunes son sus socios prioritarios. Los socialistas habían quedado hasta ahora en un segundo plano, pero Aragonès ya los incluyó este miércoles en la terna en igualdad de condiciones. En cuanto estén aprobados la reforma del Código Penal y los Presupuestos Generales del Estado, la negociación de las Cuentas de la Generalitat adquirirá otro tono. De momento, los socialistas presionan a Aragonès, a quien le tienden la mano para ser socios presupuestarios, pero le aprietan en otros ámbitos, como en el de la seguridad. El PSC centra buena parte de su oposición en la figura del consejero de Interior. En solo un año y medio, los Mossos han tenido tres jefes distintos: Josep Lluís Trapero, Josep María Estela y Eduard Sallent. El cese de Estela y su relevo por Sallent provocó recientemente una tormenta política en Cataluña, con acusaciones de injerencia de ERC en la Policía catalana.

Hace un año, aprovechando el cese de Trapero, el Departamento de Interior de la Generalitat llevó a cabo una renovación profunda de la cúpula de la Policía autonómica, que levantó sospechas entre los sindicatos policiales y los grupos de la oposición, que hablaron de «purga política» para hacerse con el «control» del cuerpo por parte del Ejecutivo catalán. Especialmente en la unidad de la lucha anticorrupción.

La moción aprobada, además de reprobar al consejero Elena, insta a la Generalitat a «abstenerse de no hacer más intromisiones en el organigrama del cuerpo de los Mossos para evitar prolongar la incertidumbre».