El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández. / EFE

La victoria de Meloni agita la eterna precampaña electoral en España

Yolanda Díaz llama a los suyos a «tomar nota» de los resultados en Italia mientras Vox se felicita por la victoria de la líder de la ultraderecha

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSO Madrid

Las réplicas por la victoria en Italia de la coalición de derecha radical que lidera Giorgia Meloni ha capitalizado todas las conversaciones políticas en España. Sumidos en una precampaña electoral eterna, las diferentes formaciones trasmitieron este lunes tras las reuniones de sus ejecutivas de los lunes lecturas que variaban acorde a sus intereses. La reacción de Vox era la más clara. Después de haber contado con la propia Meloni en un acto en junio durante su campaña para los comicios andaluces y de haber declarado su hermandad con los Fratelli d'Italia (Hermanos de Italia, la marca a la que representa), se felicitaron por un resultado histórico que les insufla euforia. Un bálsamo tras unos días traumáticos marcados por el enfrentamiento con su otrora primera espada Macarena Olona, que aún está lejos de cerrarse.

En el lado izquierdo del tablero político, las caras eran más largas. Empezando por la de la vicepresidenta segunda y líder de facto de la coalición Unidas Podemos, Yolanda Díaz, que llamó a los suyos a «tomar nota» para evitar que una escena así se repita tras las generales de 2023. «Ha llegado el momento ya de que reconstruyamos el espacio progresista y seamos capaces de presentar proyectos alternativos que mejoren la vida de la gente en nuestro país y en Europa y también que generen esperanza», subrayó.

Pero incluso dentro del espacio morado conviven varias interpretaciones. Sobre todo en un momento crucial en que se debate el encaje de cada partido si se termina por completar, o no, la conformación del «frente amplio» y por el liderazgo de la propia Díaz. En ese sentido, Izquierda Unida, formación que en los últimos meses se ha mostrado más cercana a la estrategia electoral de la vicepresidenta segunda, avisaban de que una de las causas del desplome de la izquierda en Italia era la «fragmentación». Su portavoz, Sira Rego, evitó hacer paralelismos entre España e Italia, pero invitó a reflexionar para «construir una alternativa movilizadora y seria frente a la ultraderecha» y a evitar la desafección que, en su opinión, provoca la abstención electoral.

En Podemos también lamentaban los resultados electorales en Italia, aunque en su caso lo vinculan al «blanqueamiento de la extrema derecha», como este lunes repitió varias veces el coportavoz de los morados Pablo Fernández. Su secretaria general, Ione Belarra, de manera más pragmática, advirtió en Twitter de que «España no está libre de vivir algo así. Ahora es el momento de plantear los debates urgentes y los más ambiciosos».

Sin mención de Feijóo

En el PP se mostraron más cautos. El presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, no hizo ninguna mención a la victoria de Meloni en la rueda de prensa que tenía programada tras la reunión de la Ejecutiva popular. Fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las pocas dirigentes del partido que se pronunció. Y achacó la victoria de Meloni al papel de la izquierda italiana durante la campaña electoral. «Por toda Europa, los socialistas están desapareciendo y fundiéndose con la ultraizquierda en una estrategia incomprensible que les aboca a desaparecer», afirmó la baronesa de los populares.

En el PSOE habían mostrado su apoyo a Enrico Letta –candidato del Partido Democrático (PD), la principal formación del centroizquierda en Italia– y este acabó dimitiendo este lunes por sus malos resultados. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, admitió la «preocupación» que existe en su partido por los comicios italianos. En una comparecencia desde la sede de la formación en Ferraz, señaló que «todos deben mirar con alerta el resultado en Italia porque la formación ganadora va contra la construcción del proyecto europeo» .

La número dos de los socialistas terminó achacando la victoria de Meloni y su coalición a que en los momentos de dificultades «hay personas que se sienten excluidas del sistema, sienten desapego de la política», un caldo de cultivo en el que, afirmó Montero, «anidan los extremismos».