El ex ministro del Interior Rodolfo Martin Villa / EFE

Martín Villa asume que su cargo le hacía responsable de los excesos policiales en los 70

Lamenta el «espectáculo kakfiano» que supuso la querella argentina por crimenes de lesa humanidad y asegura no haber «perdido un minuto de sueño»

Javier Arias Lomo
JAVIER ARIAS LOMO

El exministro de Relaciones Sindicales y de Gobernación en los primeros ejecutivos de Adolfo Suárez, Rodolfo Martín Villa, ha defendido la Transición y ha negado que existiera un «plan sistemático, deliberado y generalizado» para eliminar a la oposición antifranquista durante dicha etapa, aunque ha admitido que pudo «ser responsable político y penal» de presuntos homicidios y torturas cometidos en los años 70.

Así se ha expresado el que fuera titular de Interior en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forumen, en la que ha sido su primera intervención después de que la Cámara de Apelaciones argentina revocase la decisión de la jueza María Servini de procesarle el pasado mes de diciembre por delitos de lesa humanidad. El Tribunal entendió que no existían «pruebas directas o indirectas, indiciarias, variadas y/o unívocas compatibles» de los delitos de lesa humanidad que se le atribuían.

En concreto, al exministro se le acusaba en una querella de permitir el asesinato del joven Arturo Ruiz en 1977, de la masacre del 3 de marzo en Vitoria durante una huelga donde murieron cinco obreros, de la represión policial en los Sanfermines de 1978 y de cinco muertes durante la Semana Pro amnistía de mayo de 1977.

«Hubiera sido posible que en un rapto de locura hubiera podido ser el autor material. Lo que no era posible es que yo formara parte de algunos gobiernos, en concreto de la Transición, que urdieron un plan de aterrorizar a los españoles partidarios de un Gobierno democrático», ha sostenido.

A su juicio, «decir» que los dirigentes de los primeros gobiernos de la democracia se dedicaban a eliminar a «las personas más representativas de aquella etapa» -como la jueza argentina sostenía en su auto- es una «mentira que tiene las patas muy cortas». El exministro ha querido dejar claro que si el periodo de la Transición tuvo un enemigo que batir fue el terrorismo de ETA. «La actuación de la policía podía ser errónea pero enfrente tenía a criminales», ha añadido.

El extitular de Interior también ha aclarado que una manera de defender su honorabilidad habría sido la de «haberse amparado libre y legitimamente en la Ley de Amnistía o en la prescripción de los delitos». No obstante, entendía que «como miembro sobre todo de aquel primer gobierno de Adolfo Suárez tenía la obligación moral y personal de hacerle frente» y defender a la Transición.

Martín Villa también ha aludido al Proyecto de Ley de Memoria Democráctica que está en elaboración. «Hay cosas que no se pueden decir y si hay un artículo en esa ley que dice que hay que actuar contra los crímenes de lesa humanidad ocurridos en la guerra civil, la dictadura y hasta la Constitución, está diciendo que no ha habido Transición porque la dictadura dura hasta la Constitución».

De hecho, dicho punto de la ley que quiere aprobar el Gobierno de coalición «se parece mucho», según el exministro, a la parte de la querella argentina que habla de genocidio durante la transición.

Villa quiso concluir su intervención agradeciendo el respaldo recibido en este tiempo ante la Corte argentina por parte de los expresidentes Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy, pero también los exdirigentes sindicales Nicolás Redondo, Antonio Gutiérrez, José María Fidalgo o Cándido Méndez. De hecho, no dudó en afirmar que los 'padres' de la Constitución o Marcelino Camacho, fundador de CC OO, hubiesen declarado a su favor si siguiesen vivos.

Temas

España