Carlos Lesmes. / Efe

Lesmes consuma su órdago al lanzar el proceso para dimitir del CGPJ

Explicará la próxima semana a la cúpula judicial su «eventual sustitución» y su sucesor sería el presidente de la Sala Civil del Supremo, Francisco Marín Castán. El plan redobla la presión sobre Sánchez y Feijóo al coincidir con la visita del comisario de Justicia

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Carlos Lesmes anunció el pasado 7 de septiembre ante el Rey, en la solemne apertura del curso judicial, que dimitiría «en las próximas semanas» si PSOE y PP no se ponían de acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que camina hacia el cuarto año de interinidad. Pasadas dos semanas de este órdago, este viernes ha comunicado que ha dado el primer paso para consumar su intención ante el «lamentable» inmovilismo de los partidos mayoritarios.

A través de un comunicado, el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo ha señalado que explicará la próxima semana a los miembros de la Sala de Gobierno del Alto Tribunal (lunes 26 de septiembre) y del Pleno del Consejo (jueves día 29) el contenido de un informe sobre su «eventual sustitución» en el cargo.

Se trata de un documento elaborado a petición de Lesmes por el Gabinete Técnico del órgano de gobierno de los jueces, que preside desde el año 2013 y que permanece sin renovar desde diciembre de 2018. Esta situación supone una «anomalía democrática» -denunció el propio presidente en la apertura del año judicial- con «graves consecuencias» para el funcionamiento del Tribunal Supremo, debido a las plazas vacantes que no se han podido sustituir: el 20% de todos los magistrados.

Ante la circunstancia de que el Consejo se encuentra en funciones, lo que determina que no puede procederse a la elección de un nuevo presidente; y que la vicepresidencia del Supremo se encuentra vacante tras el cese por jubilación en octubre de 2019 de su titular, Ángel Juanes, y que desde entonces el cargo ha sido cubierto en funciones por el presidente de Sala más antiguo -actualmente Francisco Marín Castán, de la jurisdicción civil-, Lesmes ha solicitado el citado informe a sus técnicos para lanzar el proceso de relevo.

El documento recoge que la sustitución del presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ por quien ejerce interinamente las funciones de vicepresidente del Supremo (el citado Francisco Marín Castán) tiene lugar «de manera automática, sin necesidad de acto o acuerdo alguno». Del mismo modo, si se va Lesmes la máxima representación del Consejo podría recaer de forma interina en el vocal más antiguo, en este caso Rafael Mozo. Es un magistrado de la Audiencia Nacional designado por el Grupo Parlamentario Socialista en 2013 para formar parte del CGPJ.

Doble presión

El plan trazado por Lesmes pone toda la presión en Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, cuyos negociadores para renovar el Consejo siguen sin reunirse desde antes de verano. No es casualidad que la próxima semana se presente como trascendental, con el anuncio de que explicará el citado informe a la cúpula judicial y la visita a España del comisario europeo de Justicia, Didier Reynders.

Durante su estancia, que comienza el próximo jueves, el responsable comunitario se reunirá con la ministra de Justicia, Pilar Llop, y un día después en la sede del Tribunal Supremo con Lesmes. Según ha podido confirmar este diario, también habrá un encuentro con el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, que tras conocer este viernes el anuncio de Lesmes ha mostrado su preocupación y ha vuelto a acusar al PP de bloquear la renovación.

El informe encargado por Lesmes sitúa al frente del CGPJ y del Supremo a Francisco Marín Castán, presidente de la Sala Civil

El Gobierno muestra su preocupación por la decisión del presidente y emplaza al PP a reactivar la renovación del CGPJ

En suma, Lesmes fía a este encuentro con Reynders una resolución final a la grave crisis institucional que vive el Poder Judicial. Bien porque suponga un acicate y obligue a los políticos a negociar de nuevo, bien porque se trata del último cartucho antes de dimitir en octubre. En todo caso, de cumplirse este abandono, el presidente buscará que los tiempos de su decisión «no ensombrezcan» la fiesta nacional del 12 de octubre, señalan fuentes del CGPJ.

Lesmes ya recibió el pasado 15 de junio a la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Valores y Transparencia, Vera Jourová, con la que abordó diversas cuestiones en relación con el estado de la Justicia en España y con la situación del Consejo. Además, hace apenas unos días, Jourová mostró por carta su coincidencia con el duro mensaje expresado en la apertura del curso judicial y subrayó la «urgencia y prioridad absoluta» de renovar el CGPJ y de abordar de forma posterior la reforma del modelo de designación de los vocales procedentes del turno judicial, «que la Comisión considera necesaria».

Bolaños ve «muy razonable» el ascenso de Delgado al Supremo

El ministro de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, consideró este viernes «muy razonable» el ascenso de la ex fiscal general del Estado y exministra de Justicia, Dolores Delgado, a la jefatura de Sala de la Fiscalía Togada (Militar) del Tribunal Supremo, a pesar de no contar con el apoyo de la mayoría del Consejo Fiscal (seis de los 10 consejeros presentes votaron en contra, aunque su decisión no era vinculante).

Bolaños calificó de «lógico» que una persona que ha sido fiscal general ocupe ahora este puesto (fiscal de Sala, máxima categoría de la carrera) e indicó que no considera «de recibo» las críticas contra alguien que sigue desempeñando su trabajo «con una vocación de servicio indudable», defendió el ministro.

En cambio, la decisión del nuevo fiscal general, Álvaro García Ortiz, de usar su privilegio en el Consejo Fiscal -máximo órgano asesor- y designar para la plaza a su anterior jefa frente a los otros 19 candidatos -algunos con mejor escalafón y experiencia- recibió las críticas desde el Partido Popular.

El coordinador general, Elías Bendodo, exigió ayer la comparecencia «urgente» de la ministra de Justicia, Pilar Llop, para que dé explicaciones ante los españoles de lo que considera un «dedazo escandaloso». Además, animó al Gobierno a dar cuentas de este «pelotazo judicial» al comisario de Justicia de la Unión Europea, Didier Reynders, que visitará España el próximo jueves y que tiene previsto reunirse con Llop y con su compañero Bolaños como representantes del Ejecutivo.