El diputado de la CUP y secretario tercero del Parlament, Pau Juvillà, conversa con la presidenta de la cámara catalana, Laura Borràs. / EFE

La Junta Electoral da cinco días a Borràs para expulsar a Juvillà como diputado

El diputado de la CUP está inhabilitado por el TSJC

CRISTIAN REINO Barcelona

Ultimátum a la presidenta del Parlament, Laura Borràs. La Junta Electoral ha puesto un plazo de cinco días a la dirigente nacionalista para que formalice la retirada del escaño al diputado de la CUP, Pau Juvillà. El organismo electoral advierte Borràs de «consecuencias judiciales» si no atiende el requerimiento. Juvillà fue condenado a seis meses de inhabilitación por el TSJC por negarse a descolgar unos lazos amarillos de la fachada del Ayuntamiento de Lleida en las pasadas elecciones generales, en que era concejal municipal. La condena no es firme, pero aun así, la Junta Electoral, da cinco días hábiles a la Cámara catalana para que mueva ficha y deje sin efecto la credencial del diputado de la CUP. «Cabe recordar que las resoluciones de la administración electoral son ejecutivas desde que adquieren firmeza, sin perjuicio de las medidas cautelares que puedan adoptar los órganos jurisdiccionales competentes en el ejercicio de sus potestades, y que el incumplimiento de esas resoluciones puede dar lugar a las consecuencias jurídicas previstas en la legislación vigente», avisa la resolución aprobada este jueves por el organismo arbitral. Juvillà fue condenado por desobediencia el pasado mes de diciembre. Ciudadanos, PP y Vox reclamaron su cese inmediato como diputado. La Junta Electoral les dio la razón, como ocurrió con el caso de Quim Torra.

El independentismo, no obstante, advirtió de que no retiraría el escaño al cupero hasta que su condena fuera firme. Lo votó en dos ocasiones el pleno de la Cámara. En la segunda, las fuerzas soberanistas decidieron además presentar un recurso ante la sala contencioso administrativa del Tribunal Supremo pidiendo medidas cautelares para dejar en suspenso su retirada de escaño. El propio Juvillà recurrió también ante el Alto Tribunal. El Supremo aún no se ha manifestado, aunque en el caso de Torra dio la razón a la Junta Electoral y avaló el cese como parlamentario del expresidente a pesar de que su condena no era firme. En una nueva resolución, el organismo arbitral reitera que el delito por el que fue condenado Juvillà implica la pérdida del escaño, por lo que insta a la Cámara catalana a actuar con celeridad. Además, ha acordado expedir ya la credencial de diputado al siguiente de la lista de la CUP por Lleida como sustituto del que a día de hoy es miembro de la Mesa del Parlament.

En un comunicado conjunto, ERC, Junts y la CUP se han reafirmado en el acuerdo aprobado en el pleno, el pasado 17 de diciembre, y han reiterado la «voluntad de mantener la soberanía del Parlament de Cataluña ante la intromisión de un órgano administrativo sin competencias para resolver sobre tal cuestión». Amenazan con desobedecer. Borràs se la juega. Siempre ha dicho que no actuaría como su antecesor, Roger Torrent, quien acató a las primeras de cambio la retirada del escaño de Torra, lo que provocó una guerra entre ERC y Junts y fue la causa por la que el expresidente decidió avanzar las elecciones autonómicas. Si Borràs acata, será blanco de las críticas de los suyos por incumplir su palabra. Pero si desobedece, se expone a una querella y una nueva causa penal a añadir a la que ya tiene en curso por malversación, fraude en la administración y prevaricación durante su etapa como directora de la Institución de las Letras Catalanas por adjudicar presuntamente a dedo contratos públicos a un amigo.