Sánchez agradece el apoyo tras ser designado por aclamación presidente de la Internacional Socialista. / EFE

La Internacional Socialista proclama a Sánchez presidente por unanimidad

El líder del PSOE aspira a resucitar una organización internacional que languidece desde la muerte del excanciller alemán Willy Brandt en 1992

ANDER AZPIROZ

Pedro Sánchez se convirtió ayer en el primer presidente español de la Internacional Socialista, una organización nacida al albur de las ideas revolucionarias de Karl Marx y Mijaíl Bakunin en el siglo XIX, pero muy venida a menos en el XXI. Sea como fuere, el líder del PSOE asume estos días en Madrid un cargo para el que fue designado por aclamación y con el que, afirmó, aspira a recuperar el esplendor de una Internacional Socialista que vivió sus momentos de máxima influencia bajo el mandato del excanciller alemán Willy Brandt entre 1976 y 1992. Fue un periodo en el que el ideario socialdemócrata se expandió por las democracias europeas y de ahí saltó con relativo éxito a otras regiones como África y América Latina. Tres décadas después, Sánchez aseguró ayer que asume esta responsabilidad «con el firme compromiso de que entre todos se haga de la Internacional Socialista la gran casa común del pensamiento y la acción progresista mundial».

La alianza de fuerzas socialistas dista mucho a día de hoy de lo que era a finales del siglo XX con Brandt. A modo de ejemplo, Sánchez sustituye en el cargo a Yorgos Papandréu​, exprimer ministro griego entre 2009 y 2011 y cuyo partido, el Pasok, desapareció del mapa político heleno en 2015. Son 132 las fuerzas de distintos países que la integran. De ellas, apenas España, Portugal o Finlandia presentan credenciales de gobierno.

De la paupérrima situación económica de la Internacional Socialista dio muestra un detalle de la inauguración de este XXVI congreso en Madrid. La organización premió de forma simbólica a los partidos socialistas «que se han mantenido al día de sus cuotas durante estos años difíciles». El PSOE fue uno de ellos, junto a formaciones progresistas de Finlandia, Bélgica, Rumania, Senegal, Burkina Faso o Chad.

Significativas ausencias

En Madrid no están representadas las principales fuerzas de izquierda de América Latina, que gobiernan en Argentina, Chile, México o Brasil, país este último en el que el próximo enero tomará posesión Lula da Silva. Más sangrante para la organización es la ausencia del SPD alemán. Los socialdemócratas alemanes abandonaron la Internacional Socialista en 2011 tras denunciar que se diera cabida a partidos déspotas como el del egipcio Hosni Mubarak o la Agrupación Constitucional Democrática de Ben Alí en Túnez. A la espantada alemana, se suma la profunda crisis que atraviesan las otrora poderosas socialdemocracias europeas francesa o italiana.

Asistentes al Congreso de la Internacional Socialista en Madrid, / EFE

El propósito declarado de Sánchez es recuperar la unidad socialista en Europa, América Latina y África durante un mandato que se prolongará hasta 2026. Al margen del voluntarismo ideológico, una buena gestión podría servir al líder del PSOE para sumar apoyos de cara a futuras aspiraciones en política internacional y para que España pueda influir en la ONU.

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