La consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, cree que aún queda tiempo para el acuerdo entre ERC y Junts. / Efe

Esquerra y Junts retoman las conversaciones tras la ruptura

ERC explora la vía de los comunes, pero sigue dependiendo de JxCat para sacar adelante la investidura

CRISTIAN REINO Barcelona

Esquerra y Junts retomaron este martes las conversaciones para abordar la investidura de Pere Aragonès, tres días después de que los republicanas dieran por agotadas las negociaciones para pactar un gobierno de coalición. Y un día después, de que una veintena de simpatizantes de JxCat se manifestaran a las puertas de la sede republicana al grito de «Junqueras, traidor, púdrete en la prisión».

Tras alcanzar el pico máximo de tensión entre ambas fuerzas, este martes regresaron los contactos. Fue a través de una reunión telemática, en la que no participó Pere Aragonès. Una llamada entre Aragonès y Jordi Sànchez propició el encuentro. Eso sí, ERC dejó claro que ya no están negociando un gobierno de coalición, sino únicamente la investidura. El órdago de los republicanos tiene un punto débil. Y es que en la mayoría de las combinaciones para la elección de Aragonès como presidente, ERC necesita a Junts. Por tanto, la ruptura entre ambos, de haberla, no puede ser completa.

ERC empezó el lunes a trabajar su plan B, que consiste en gobernar en solitario con el apoyo de la CUP y los comunes. Los republicanos volvieron este martes a reunirse con la formación de Asens y Colau. Las fórmulas para que Aragonès pueda salir elegido presidente de la Generalitat son varias. La primera que exploró el actual vicepresidente del Govern fue un pacto entre ERC, Junts y la CUP, que sumaría la mayoría absoluta con claridad. Pero en estos momentos, las negociaciones entre ERC y Junts para reeditar la actual coalición independentista están rotas. Por tanto, Esquerra ha optado por una segunda vía. Esta pasa por un gobierno en solitario, con el apoyo externo de la CUP y los comunes. Para que sea posible, ERC necesita cuatro votos afirmativos de Junts y que los otros 28 diputados postconvergentes se abstengan. Jordi Sànchez, secretario general postconvergente, se comprometió a ello el pasado 4 de abril, pero el lunes ya empezó a echarse para atrás. En Junts hay debate interno, aunque a día de hoy no son favorables a ponerle las cosas fáciles a ERC.

El Gobierno central considera «prioritario» que se constituya un nuevo Ejecutivo cuanto antes en Cataluña

El Govern catalán «no contempla» la repetición electoral y aún «confía» en el acuerdo entre las fuerzas independentistas

Si Junts no permitiese la elección de Aragonès con cuatro escaños, ERC podría reclamar la abstención de los socialistas y de Junts. Esa posibilidad es aún más difícil. Salvador Illa ratificó este martes en RTVE que el PSC no facilitará la investidura de Aragonès. «No pasará», aseguró. «Hemos ganado las elecciones», recalcó. «Un Govern de izquierdas sólo se puede articular si lo lidera el PSC», remató.

En Junts aún apuestan por que la situación se reconduzca. Y emplazan a una nueva reunión entre Pere Aragonès y Jordi Sànchez en Lledoners (sería la tercera) para rescatar las negociaciones del pacto de legislatura. Una dirigente destacada de Junts como la consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, expresó que aún queda tiempo hasta el 26 de mayo para el acuerdo. Budó afirmó que no contempla la repetición electoral y confía en el entendimiento entre las fuerzas independentistas. El Govern se negó a dimitir para facilitar las negociaciones. El Gobierno central ve por su parte «prioritario» que no se repitan los comicios en Cataluña y este martes deseó que se constituya el Govern en breve.

Pugna en Madrid

En Barcelona, ambas formaciones bajaron este martes la intensidad de las declaraciones, aunque más bien pugnan por el relato de quién es el responsable de la posible repetición electoral. La batalla, no obstante, se trasladó a Madrid, con cruce de reproches entre Gabriel Rufián y Miriam Nogueras. La diputada nacionalista puso en duda el compromiso de los republicanos con la independencia y acusó a los republicanos de aparcar el objetivo de la secesión a cambio de pactar con la Moncloa «migajas». En la órbita de Junts apuntan que ERC quiere pactar con el PSC y los comunes y aislar a Junts a cambio del indulto de los presos del 'procés'. Rufián replicó que ERC no es la criada de nadie y ni se le domestica ni se le tutela. En ERC no sentó bien unas palabras de Jaume Asens, de los comunes, que apuntó que los republicanos han aparcado la independencia al menos esta legislatura. Asens pronosticó la resolución de los indultos para antes del verano.