El lider del PSC, Salvador Illa (d), observa al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. / FOTO: EFE. vÍDEO: ep

Aragonès dice no al PSC y se abre a negociar las cuentas con los comunes

El líder del PSC ofrece su apoyo al Govern para que no dependa de la CUP

CRISTIAN REINO Barcelona

El Govern de Pere Aragonès negocia a contrarreloj para tratar de desencallar sus primeros Presupuestos, que en estos momentos penden de un hilo. La CUP ya ha registrado su enmienda a la totalidad, aunque sigue dispuesta a llegar a un acuerdo para permitir la tramitación de las cuentas antes de la votación de este próximo lunes. Mientras el Gobierno catalán analiza el documento con cinco exigencias que le ha trasladado la CUP, el presidente de la Generalitat ha movido este miércoles ficha y ha aumentado la presión sobre los anticapitalistas abriéndose a negociar con los comunes.

En cambio, Pere Aragonès, en la sesión de control al Govern en el Parlament, ha cerrado la puerta a los socialistas, cuyo líder, Salvador Illa, ha enviado esta mañana una carta al dirigente republicano, reclamándole una reunión urgente para desencallar los Presupuestos. «Usted y yo no compartimos modelo de país», le ha replicado Aragonès a Illa en el debate parlamentario. El presidente de la Generalitat ha rechazado la oferta de los socialistas desde el argumento de que no está dispuesto a «alterar el rumbo» de la legislatura, en especial en lo que hace referencia a la resolución del conflicto catalán, y no está dispuesto a hacer saltar por los aires la mayoría independentista que permitió su investidura. «Podemos vernos y tiene las puertas de mi despacho abiertas, pero ya sabe cuál será mi respuesta», le ha espetado al exministro. «Nada en política es gratis y no renunciaré a mi apuesta de investidura», ha rematado. Fuentes socialistas han reprochado el menosprecio que a su juicio les ha hecho el presidente de la Generalitat.

Aragonès ha dicho no al PSC, pero por primera vez desde que está en curso la negociación presupuestaria ha tendido la mano a los comunes, que han vuelto a ofrecerse como socios. «Sentémonos, hablemos y trabajemos» las cuentas, ha señalado el jefe del Ejecutivo catalán. Su propuesta, no obstante, no es hablar con los comunes como alternativa a la CUP, sino como una opción para «ampliar la mayoría de la investidura», según ha expresado en sede parlamentaria. «Y sin excluir a nadie».

El president ha movido ficha. Ha asumido la «máxima responsabilidad» en la negociación de las cuentas y se ha comprometido a trabajar hasta el último minuto para llegar a un acuerdo, preservando la mayoría independentista. En su entorno, creen que el pacto sobre los Presupuestos podría desencallarse entre el miércoles y el jueves. Aragonès ha presionado a la CUP advirtiéndole con buscar otra socio, aunque diga que su intención es seguir preservando la mayoría independentista. Fuentes anticapitalistas, sin embargo, no le han dado importancia al gesto de Aragonès.

La CUP ha evitado este miércoles el cara a cara en la sesión de control del Parlament. Los anticapitalistas han hecho público el documento de cinco puntos que han trasladado al Govern y del que esperan respuesta. Los cinco puntos hacen referencia a: vivienda, fiscalidad, grandes proyectos como la ampliación del aeropuerto, Hard Rock y los Juegos Olímpicos de 2030, Mossos y el referéndum. Sobre este último, los antisistema exigen a Aragonès el compromiso de trabajar para alcanzar las condiciones que permitan realizar un referéndum de autodeterminación durante esta legislatura, además del compromiso público de explicitar el límite temporal de la mesa de diálogo.

El guiño con los comunes, sin embargo, ha molestado a Junts, que ha asegurado que la oferta a la formación liderada por Jéssica Albiach no estaba acordada entre los dos socios de gobierno. ERC ha apuntado que aún hay tiempo para la negociación y que todavía hay margen con la CUP para que no haya «sociovergencias» o «tentaciones conservadoras».