La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez. / EFE

El Gobierno reprocha a Juan Carlos I que no haya pedido «disculpas»

«Ha perdido una oportunidad que merece la sociedad pero también la democracia española», dice la ministra portavoz sobre la visita del rey emérito

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

El Gobierno se había mantenido hasta ahora cauto en sus apreciaciones públicas sobre la primera visita a España del rey Juan Carlos desde que se marchó a Abu Dabi hace dos años rodeado de escándalos. Este lunes, última jornada de su estancia, la ministra Portavoz, Isabel Rodríguez, dejó traslucir, sin embargo, el malestar que ya se intuía. «Ha perdido una oportunidad que los españoles esperaban de dar explicaciones, de pedir perdón», dijo.

Rodríguez ya señaló el martes pasado que seguía vigente la advertencia lanzada hace varios meses por Pedro Sánchez sobre la conveniencia de que don Juan Carlos rindiera algún tipo de cuentas por comportamientos que, a juicio de la Fiscalía del Tribunal Supremo, podrían haber sido constitutivos de delitos fiscales, blanqueo de capitales o cohecho de no haber estado cubiertas por la inviolabilidad del Jefe del Estado o no haber prescrito. Sin embargo, durante la estancia del exmonarca en San Xenxo, el Ejecutivo no había vuelto a pronunciarse en ese mismo sentido.

La visita ha generado una enorme controversia y ha dividido a los partidos. En el Gobierno y en la Zarzuela habrían querido un regreso más discreto y, sobre todo, como demuestra el reproche vertido por la ministra Portavoz en Rne, otra actitud por parte de don Juan Carlos que, por unos días, se ha zambullido en su antigua vida como si nada hubiera pasado (regatas, amigos, baños de masas...)

«Sin duda ha perdido la oportunidad que merece la sociedad española pero también la democracia. Debía haber aprovechado esta visita habiéndolo hecho con esa dimensión pública de publicidad, de dar cuenta de aquellas acciones que durante este tiempo hemos conocido que no son compatibles con la ejemplaridad y transparencia que se le exige a una institución como la casa del Rey», insistió Rodríguez en RNE, casi al tiempo en el que exjefe del Estado aterrizaba en Madrid para visitar en la Zarzuela a su familia.

La ministra ha querido en todo caso marcar una línea entre don Juan Carlos y su heredero, ahora que sus socios de coalición, Unidas Podemos, insisten en que el problema no es que «cualquier que ejerza el cargo puede hacer lo mismo todas las veces que quiera». «Afortunadamente, -ha replicado la ministra- hoy el rey Felipe VI está haciendo un ejercicio formidable por recuperar esa esencia que debe primar en una institución del Estado y que se ha visto reforzado también con la acción del Gobierno».

Rodríguez se ha referido así al decreto aprobado hace una semanas para que la Casa del Rey se someta a una fiscalización semejante a la de la Administración del Estado, por ejemplo, por parte del Tribunal de Cuentas. Lo que el Ejecutivo finalmente no ha tocado, pese a habérselo planteado durante cierto tiempo, es la inviolabilidad que protege a la figura del jefe de Estado y que está recogida en la Constitución.