La ministra Portavoz, Isabel Rodríguez. / ep

El Gobierno recuerda al rey emérito que aún debe explicaciones por su conducta

La ministra portavoz asegura que la exigencia del jefe del Ejecutivo sigue vigente pero evita pronunciarse sobre si el viaje que don Juan Carlos realizará esta semana a España es el marco adecuado

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

El Gobierno desea mantenerse completamente al margen de la próxima visita del rey Juan Carlos a España después de casi dos años de residencia en Abu Dabi. Tanto, que la ministra portavoz, Isabel Rodríguez, ni siquiera quiso pronunciarse sobre cuál será su papel en la organización de la visita, si se pondrán o no efectivos de seguridad a su disposición ni si el Ejecutivo ha desaconsejado que pernocte en la Zarzuela. Lo que sí advirtió es que sigue considerando que el exmonarca debe «explicaciones» a la sociedad por el comportamiento que provocó su salida de España.

En agosto de 2020 don Juan Carlos, que estaba siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo, anunció su decisión de trasladarse fuera del país para no «perjudicar» a la Corona. En marzo, se archivaron las causas prejudiciales abiertas sobre su patrimonio en el extranjero pero en los decretos de archivo el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, concluyó que sí había indicios de delitos fiscales, de blanqueo de capitales y de cohecho, aunque en algunos casos hubieran prescrito y en otros no fueran perseguibles porque se cometieron antes de 2014, cuando el emérito aún era Rey y gozaba de inviolabilidad.

El presidente del Gobierno, que ya había advertido meses antes de que sería bueno que el exjefe del Estado diera explicaciones a los españoles, se reafirmó en su posición tras conocer el archivo de las diligencias. «Lo sigo creyendo; las informaciones que hemos ido conociendo no son de recibo», dijo a los periodistas que lo acompañaron en su reciente visita a las tropas españolas destacadas en Letonia en una operación de la OTAN. A la pregunta de si el viaje que tendrá lugar en los próximos días, para asistir a a las regatas de San Xenxo, es el marco adecuado para que esas explicaciones lleguen, Rodríguez respondió de manera evasiva pero apuntó: «Esas declaraciones del presidente del Gobierno tienen la misma vigencia hoy que ayer».

La situación de los socialistas no es en absoluto cómoda. Sus principales aliados parlamentarios, incluido el socio minoritario de la coalición, Unidas Podemos, consideran que la actuación de don Juan Carlos viene a probar que la Monarquía es una forma de Estado obsoleta y antidemocrática que debería ser revertida. Sánchez se mueve en un difícil equilibrio entre la censura del anterior monarca y la defensa tanto de la institución como de la labor desempeñada por Felipe VI.

Rodríguez evitó pronunciarse hoy sobre la opinión que merece al Gobierno el regreso del rey emérito con el argumento de que es «una cuestión ante la que solo puede manifestarse es la Casa Real». Pero también pidió «poner en valor» el ejercicio de «ejemplaridad y transparencia» que ha llevado a cabo el actual jefe del Estado desde que ascendió al trono. «Ese es el camino -adujo-, esa es la senda».