Pedro Sánchez tras reunirse este miércoles con las altas autoridades comunitarias. / AFP

Los socios presionan para que Moncloa gire a la izquierda con el plan anticrisis

Podemos exige que el decreto no sea un «trampantojo» y Errejón tilda de «mala noticia» la bajada al 5% del IVA de la luz

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

Los socios del Gobierno prevén una negociación intensa y hasta el último minuto sobre las medidas del plan anticrisis que el Consejo de Ministros aprobará este sábado. El tira y afloja no está tanto esta vez, según fuentes de Podemos, en discrepancias sustanciales sobre qué medidas deben ponerse en marcha para hacer frente a la inflación como en su intensidad y en cómo articularlas. Los socialistas aceptan, como volvió a dejar claro hoy el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, que las grandes eléctricas deben pagar más por los beneficios «desorbitados» que están obteniendo, pero no hay acuerdo sobre cuándo y cómo obligarlas a hacerlo. Y todavía siguen las conversaciones sobre otras medidas como la reducción de precios de los abonos para transporte público o las ayudas directas a las familias más vulnerables.

Unidas Podemos, pero también otros aliados parlamentarios del Ejecutivo como ERC, Bildu o Más País, ven en el nuevo plan gubernamental una oportunidad para medir hasta qué punto los socialistas han entendido que, como ellos defienden, ha llegado el momento de ser más «audaces» en la implementación de políticas de izquierda o, como advierten algunos barones del PSOE, el batacazo en las elecciones del 19-J prueba que lo que toca es buscar acuerdos más transversales y situarse en la centralidad, la fórmula que parece haber funcionado para el popular Juanma Moreno. Los morados sostienen que, hasta ahora, el mensaje que se les ha trasladado internamente -tanto Pedro Sánchez a Yolanda Díaz como Bolaños a Ione Belarra- es el de que apostarán por la agenda progresista. Y la «primera prueba» que sitúan en el calendario es el decreto de mañana, con el desafío de que una iniciativa potencialmente «valiente no se convierta en un trampantojo».

El líder de Más País, Iñigo Errejón, expresó sin embargo sus dudas, alimentadas por el hecho de que el jefe del Ejecutivo anunciara ayer una bajada del IVA de la luz del 10%, en el que estaba desde hace un año, hasta el 5%, el mínimo permitido por la UE. La iniciativa, descartada hasta hace tan solo dos semanas por el ala socialista del Gobierno, no gusta ni a Podemos ni a Esquerra ni a Bildu ni a la formación de Errejón, pero solo este lo ha dicho hasta ahora de manera tan abierta. «Me pegaba más en el señor Feijóo; en vez de meter mano a las eléctricas se va a hacer un recorte al IVA, que es recortar los servicios públicos. Es una mala noticia -recriminó-, pan para hoy y hambre para mañana».

La propia vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, que hace quince días había desdeñado la iniciativa en una respuesta parlamentaria al PP, insistió hoy en que se trata de una decisión que «no resuelve el problema», aunque argumentó que, en tanto se «aceleran» soluciones de calado a largo plazo, es preciso tomar medidas de «emergencia» como esta. Errejón, que abogó además de por el recargo a las eléctricas por un control de precios, reclamó coherencia política. «Si intenta quedar bien con todos a la vez, el Gobierno corre el riesgo de no quedar bien con nadie. Andalucía es un aviso de que los votantes progresistas requieren medidas progresistas», sentenció.

El líder de Más País también echó en cara al Ejecutivo sus formas y se quejó de que no se haya informado a los grupos parlamentarios que tendrán que convalidar el real decreto ley de qué medidas puede incuir el plan, mientras el presidente del Gobierno las suelta «a cuenta gotas», como hizo ayer en la sesión de control, o hay filtraciones a los medios. Bolaños replicó en una entrevista en La Sexta que no ha habido llamadas a los socios en la Cámara baja porque aún no hay nada cerrado. «Se está trabajando con mucho rigor y discreción», alegó.

En Podemos dan por descontado que los socialistas asumirán, de una forma u otra, tanto su propuesta de un cheque de 300 euros para las personas «más golpeadas por la crisis», como la reducción del precio de los abonos para transporte, que defienden rebajar al 50%. Bolaños, en todo caso, no dio ni una cosa ni otra por cerrada. «Estamos viendo informes de todos los expertos dentro del Gobierno. Lo prudente -advirtió- es esperar al sábado».