El Gobierno estudiará «con rigor» la petición de indulto de la familia de Griñán

El PP cree que Sánchez ya «cocina» el indulto y avisa de que este tipo de decisiones «no se pueden resolver unilateralmente»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, mostró su «respeto absoluto» a la intención de la familia del expresidente de la Junta, José Antonio Griñán, de solicitar en septiembre el indulto parcial para él. La petición, que cuenta con el apoyo de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, llega después de que el Tribunal Supremo ratificara el pasado 26 de julio una condena a seis años de prisión e inhabilitación especial al exdirigente andaluz por malversación y prevaricación en el llamado 'caso de los ERE'. «En caso de solicitarse, el Gobierno la estudiará con rigor, como se estudian todas las peticiones», afirmó Rodríguez.

En el Ejecutivo insisten en esperar a que el Alto Tribunal dé a conocer la sentencia completa para conocer los argumentos de los dos votos particulares contrarios a atribuir a Griñán un delito de malversación. «Resulta conveniente saber el fondo de la misma», señaló la ministra portavoz, que cargó contra el PP por «la distinta vara de medir» en materia de corrupción. «Tendrían que abandonar la calle Génova –aseveró– y desocupar despachos pagados en 'B'».

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, evitó oponerse con claridad a la oportunidad de indulto para el exmandatario socialista y mostró su empatía por un caso «muy dramático desde el punto de vista familiar». Aseguró que no tiene «ningún interés personal ni político» en ver a un presidente del PSOE en la cárcel y aunque no quiso hacer sangre sobre la posibilidad de que esto suceda, sí destacó la gravedad de la sentencia de los ERE, el caso de malversación de fondos públicos «más importante de la democracia».

El dirigente gallego acusó al Gobierno de «cocinar» la supuesta pena de gracia a espaldas de la oposición pese a que este tipo de decisiones, aseveró, «no se pueden resolver unilateralmente». «Nadie se ha puesto en contacto con nosotros. Así –censuró– no funciona la democracia».