La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, preside los actos conmemorativos del 43º aniversario de la Constitución / EP

García Egea planta a Ayuso en el acto de homenaje a la Constitución en Madrid

El secretario general del PP no cubrió el hueco y alegó razones de agenda aunque no tenía actividad prevista

Javier Arias Lomo
JAVIER ARIAS LOMO

El conflicto entre la dirección nacional del PP e Isabel Díaz Ayuso, sigue enquistado a pesar del clamor existente en el partido por destensar una situación que se prolonga desde el agosto pasado. Esta mañana, con las ausencias del presidente y del secretario general del partido en el homenaje organizado por la presidenta de la Comunidad de Madrid por el aniversario de la Constitución, se ha vivido un episodio más de la guerra fría que atraviesa la formación popular por el control del PP en la región.

Pablo Casado no acudió por una incompatibilidad de agendas que ya se ha convertido en costumbre cuando de coincidir con la presidenta madrileña se trata. Estaba de viaje en Grecia y Chipre. Sin embargo, Teodoro García Egea, al que muchos en el partido acusan de ser el principal obstáculo para que Ayuso sea presidenta del PP madrileño, faltó a la cita sin que ningún otro acto oficial se lo impidiese. Al menos, así constaba en la agenda popular, que sí incluía los actos del presidente popular en Chipre o una entrevista de la vicesecretaria de Política Social, Ana Pastor, en RNE.

Desde ambas partes quisieron quitar hierro a la ausencia de los dos máximos dirigentes del PP en el acto. En su lugar acudieron el vicesecretario Territorial, Antonio González Terol, y el de Comunicación, Pablo Montesinos. Este último ha asegurado que el PP nacional se encontraba representado «a la perfección» y que García Egea tenía agenda de partido, que era, además, «muy importante». «Reitero el agradecimiento a la presidenta Ayuso por haber invitado a la dirección nacional», ha afirmado para concluir después que «los españoles no comprenden que dediquen ni medio minuto a las cuestiones internas» del PP.

El primer encuentro público entre Casado y Ayuso tras casi dos meses tuvo lugar este miércoles en la presentación del nuevo libro de Mariano Rajoy, 'Política para adultos'. Ambos dirigentes, a pesar de las sonrisas forzadas, evidenciaron la frialdad que ahora reina en el ambiente, llegando incluso a realizarse una foto de familia que acabó con polémica por el lugar dónde se colocaba cada uno. A esto último se refirió anoche el propio expresidente del Gobierno en una entrevista en el 'El Hormiguero'. «Me dijeron que me pusiera en la presidencia. Entonces, estaba allí la presidenta de la Comunidad, y como es una mujer quise que se pusiera en el sitio de al lado, el sitio preferente, no era por pura razón política», dijo Rajoy. Explicó que se trató de «una cortesía por su parte que se malinterpretó y se organizó este circo. El culpable soy yo»,

El expresidente elogió a Ayuso, como había hecho el día anterior, porque tiene «muchísimo mérito, ha sido muy valiente. Ha tenido que tomar decisiones en los momentos duros. En los momentos fáciles gobierna cualquiera, pero le ha tocado el duro (...) Se merece un respeto», aseveró. Rajoy, a pesar de no mojarse demasiado, vaticinó un final feliz en esta crisis. «De lo que si estoy convencido es de que esto se va arreglar muy pronto», zanjó.