Margarita Robles, ministra de Defensa. / efe

La Fiscalía abre una investigación por el chat privado de militares retirados

Identifica a sus integrantes, confirma que no hay cargos públicos ni uniformados en activo y anuncia diligencias

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

La Fiscalía Provincial de Madrid ha abierto diligencias para investigar el contenido de las conversaciones en un grupo privado de Whatsapp, denominado «El Chat de la XIX del Aire», en el que, a juicio de la Fiscalía, figuraban menajes de altos mandos del Ejército retirados donde «vierten manifestaciones totalmente contrarias al orden constitucional, haciendo alusiones veladas a un pronunciamiento militar».

Dado que no consta la presencia de personas aforadas en el mencionado grupo de mensajería instantánea, la Fiscalía Superior de Madrid ha remitido las actuaciones al órgano provincial, al ser la competente, que practicará las diligencias que considere oportunas para el esclarecimiento de los hechos.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, remitió hace dos semanas un oficio a la Fiscalía Superior de Madrid en el que le instaba a investigar si el contenido del mismo, en el que se menciona «fusilamientos» masivos y golpes de Estado, son constitutivos de delito. El Ministerio Público solicitó entonces ya una ampliación de la información recibida después de examinar el oficio de Defensa.

Los mensajes fueron escritos por miembros de la XIX promoción del Aire. Todos los participantes están retirados, superan los 70 años y alguno decidió colgar el uniforme hace décadas para ser pilotos de Iberia. Al menos 15 de los integrantes firman con sus cargos militares cuando en su día abandonaron el ejército para tener sueldos mejores. En esos mensajes, de los que ya se ha desmarcado públicamente al menos un miembro de la promoción, el teniente coronel José Ignacio Domínguez, se carga contra el Ejecutivo y se menciona la necesidad de hacer «pronunciamientos» ante la deriva política.

Uno de los más activos es un general, al que el citado medio identifica como Francisco Beca, que mostraba su deseo de «fusilar a 26 millones de hijos de puta» contrarios a su ideología tras leer un libro del escritor Pío Moa. «Las maniobras del 36 proporcionaron unos cuantos años de progreso aunque algunos lo pasaron mal. España está llena de gente ingobernable y la única forma posible es culturizar a la gente, cosa que es imposible con la izquierda», afirma en un mensaje; «No (fueron las únicas sublevaciones), pero solo las de Primo de Rivera y la del Irrepetible (en referencia a Franco) trajeron paz y prosperidad»; «La sociedad está dividida y los buenos son más cobardes que los malos. Solo queda (desgraciadamente) repetir la historia», zanja en otro comentario.

«Conducta ejemplar»

En su escrito, Robles subrayó su voluntad de «salvaguardar la honorabilidad y la pública estimación de las Fuerzas Armadas, y de los hombres y mujeres que las integran», frente a estas proclamas de un grupo reducido de mandos retirados. Recuerda que los miembros de los ejércitos y la Armada están «volcados» en el cumplimiento de las funciones que les atribuye la Constitución y «su conducta ejemplar» nada tiene que ver con estas manifestaciones «que repugnan al respeto debido en una sociedad democrática, pluralista y basada en la libertad política e ideológica».

La responsable de Defensa insistió en que los militares en activo no deben ver perjudicada su «estimación pública» por actuaciones que les son «totalmente ajenas y que podrían merecer además un reproche penal».

En este sentido, la Ley Orgánica de Derechos y Deberes de la Fuerzas Armadas regula, en su artículo 12, el «cumplimiento del deber de neutralidad política y sindical, por el cual el militar (solo en activo) no podrá pronunciarse públicamente ni efectuar propaganda a favor o en contra de los partidos, asociaciones políticas, sindicatos, candidatos a elecciones para cargos públicos, referendos, consultas políticas o programas u opciones políticas».

El incumplimiento de esta norma conlleva la apertura de expedientes disciplinarios, por lo que los precedentes de este tipo de comentarios tienen lugar cuando los militares ya han pasado a la jubilación, por regla general.