Alberto Núñez Feijóo.

Feijóo zanja que España «no es ni será un estado plurinacional»

El líder del PP, firme defensor del modelo autonómico, se ve obligado a corregirel enredo generadopor su número tres

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

«España no es un estado plurinacional ni lo será nunca». Con esta aseveración, Alberto Núñez Feijóo dio este martes por zanjada la polémica en torno a unas declaraciones del coordinador general del PP, Elías Bendodo, matizadas poco después por él mismo pero que generaron críticas dentro y fuera del partido. «España es una nación que garantiza la autonomía de nacionalidades y regiones. Esto es lo que dice la Constitución y este es el ideario de nuestra formación», terció el líder de los populares. Este es el primer tropiezo del PP en una cuestión muy sensible para su nuevo líder, firme defensor de la España de las Autonomías y que se precia de haber sido presidente de una «nacionalidad histórica» como Galicia.

Bendodo se enredó y defendió el lunes en una entrevista en 'El Mundo' que España sí es un Estado «plurinacional» y que Cataluña encarna una de las «nacionalidades» que lo integran. Unas palabras que encendieron a Vox y Ciudadanos, que acusaron al principal partido de la oposición de «tener poca fe en la nación» y de «asumir» el «nacionalismo» de los aliados de Pedro sánchez con sus «cesiones» al independentismo. El PP las atribuye, sin embargo, a un «error» dialéctico –que no ideológico– del dirigente andaluz.

Para Feijóo, de visita en Ceuta por la reapertura de la frontera con Marruecos, el debate «no existe» porque «lo que es España está definido por nuestra historia» y está descrita «perfectamente» en la Carta Magna. Concretamente en su artículo dos que se fundamenta, según enunció, en la «indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles» y que al mismo tiempo reconoce y garantiza «el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

En sus 13 años al frente de la Xunta, el dirigente conservador siempre ha defendido la identidad propia de Galicia, pero dentro de España. Y ahora como nuevo líder de los populares va a hacer lo propio en Cataluña y en otros territorios autonómicos. Lo dejó claro durante el pasado 7 de mayo en su intervención ante el Cercle d'Economía, donde reivindicó la conciliación posible de una «nacionalidad histórica» como Cataluña en la España constitucional.

Un giro de timón estratégico en esta comunidad, adelantado por este periódico, con el que el sucesor de Pablo Casado busca aupar al PP como alternativa territorial frente al PSOE y al indepedentismo de cara al próximo ciclo electoral. «Para una nacionalidad como la catalana, la opción más acorde con la preservación de la estabilidad y su identidad –dijo Feijóo en Barcelona– es la recuperación de su liderazgo en España y la contribución a un Estado y a una Unión Europea vigorosa».

La mirada en Cataluña

El objetivo del nuevo PP no pasa tanto por atraer a nuevos votantes, sino por reconquistar a los electores fugados que llevaron en volandas a Ciudadanos a su histórica victoria de diciembre de 2017 y a los que hoy alimentan a Vox. El referente en el que se mira la actual dirección nacional son los resultados de Josep Piqué y de Alicia Sánchez-Camacho, quienes en las elecciones de 2012 obtuvo 19 escaños, 16 más de los que ocupan en estos momentos los conservadores en la Cámara catalana.

Pero el discurso autonomista de Feijóo choca con los sectores más centralistas del partido y con aquellos ecosistemas en Madrid que recelan de la bandera de las nacionalidades al interpretarla como un discurso que da aire a la reivindicaciones del secesionismo. Frente a estas posibles voces discordantes en las filas populares, el presidente del PP dejó ayer claro que «éste es el ideario de nuestro partido: lo ha sido, lo es y lo seguirá siendo durante todo el tiempo que el PP exista».