Alberto Núñez Feijóo estrecha la mano del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. / EFE

Feijóo recupera la sintonía con la patronal

Apuesta por reconstruir los puentes con Garamendi después de la traumática convivencia con Casado

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

La llegada de Alberto Núñez Feijóo a la presidencia del PP ha abierto una nueva etapa en las relaciones con la patronal CEOE. Atrás quedan tres años de interlocución mínima y desconfianza mutua entre su predecesor, Pablo Casado, y el jefe de los empresarios, Antonio Garamendi, en el que la convivencia fue hasta traumática. La salida de Génova del primero supuso un alivio para el empresario vasco que, en privado, ya no ocultaba sus críticas a la falta de solidez y liderazgo de Casado. «Yo respeto a los agentes sociales, a la patronal», dijo Feijóo el pasado 2 de abril en Sevilla durante su primer discurso como líder de los populares. Toda una declaración de intenciones.

En primera fila, Garamendi no perdía detalle. Su retorno a un acto del PP no pasó desapercibido, sobre todo después de que el líder de la patronal declinase la invitación de Casado para asistir a la convención nacional que celebró en octubre en Valencia. El jefe de los empresarios ya había bendecido ante los suyos la 'vía Feijóo'. Lo importante, les dijo, era que la formación conservadora, a la que la CEOE siempre ha considerado aliada en materia de política económica, saliese regenerada y reforzada de esta crisis interna para hacer una oposición fuerte al Gobierno de Pedro Sánchez.

Casado nunca entendió que Garamendi tuviera una sintonía tal con el Ejecutivo de coalición que le llevara a firmar una docena de acuerdos económicos; entre ellos, la reforma laboral. La relación comenzó a torcerse en junio después de que el empresario restara importancia a los indultos que Sánchez había concedido a los líderes independentistas del 'procés'. «Si esto de alguna manera acaba en que las cosas se normalicen, pues bienvenido sea», dijo el presidente de la CEOE. Esas afirmaciones le valieron una andanada de críticas de Casado que calificó a los empresarios de «cómplices», aunque también de miembros de la patronal, lo que llevó a Garamendi a matizar el uso que había dado a la palabra «normalizar».

La economía, columna vertebral

Feijóo quiere pasar página cuanto antes y reconstruir los puentes con la patronal y los sindicatos, un vínculo que se estima clave si quiere hacer de la economía la columna vertebral de su proyecto al frente del PP. De ahí que citase a Garamendi, junto con el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, y los representantes de CC OO, Unai Sordo y de UGT, Pepe Álvarez, para explicarles su propuesta de rebaja fiscal antes de remitirla al Gobierno. Un «primer contacto institucional» en el que el gallego les explicó sus recetas para intentar contener la inflación y con el que abrió el cauce de cara a restaurar el diálogo social.