El candidato a presidir el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. / efe

Feijóo endurece la crítica a Sánchez por su «soberbia» en el conflicto social

Acusa al presidente del Gobierno de haber dejado que las protestas se hayan extendido a todos los sectores

R. GORRIARÁN Madrid

A una semana de ser elegido presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo ha elevado el tono de sus críticas a Pedro Sánchez por la «soberbia» con la que a su entender gestiona el polvorín social creado por la huelga de transportes por la subida del precio de los carburantes y la escalada inflacionaria. El presidente del Gobierno, según el líder gallego, ha actuado con «parsimonia e indolencia».

Feijóo recaló hoy en Bilbao, Pamplona y Logroño, últimas etapas de la gira de promoción de su candidatura a presidir el PP a partir del congreso extraordinario del 1 y 2 de abril en Sevilla. Y lo hizo con el discurso más duro contra Sánchez por su «dejadez» ante la conflictividad social.

Ser presidente del Gobierno, afirmó en la capital vasca, «no es tener un Falcon ni tener centenares de asesores ni tener servicio de maquillaje ni darse una gira por Europa ni una serie de televisión». Este país, prosiguió, «no necesita palabras gruesas ni tuits ni fotos en Instagram no necesita propaganda y no necesita división». Un lenguaje que, sin recurrir a la descalificación personal como hizo en alguna ocasión Pablo Casado, no había empleado a lo largo de la gira promocional y que chirrió con la imagen que prometió de ser un líder de la oposición templado.

Ser presidente del Gobierno, insistió, es «liderar soluciones y hablar cuando hay un problema generalizado con el conjunto de las fuerzas políticas». «Ser presidente -abundó- es estar un tiempo para que tu país vaya mejor y no durante mucho tiempo para que tu país vaya peor y permanecer tú en el Gobierno. Eso es ser un político profesional, no un presidente del Gobierno».

Ensanchar el partido

El presidente 'in pectore' del PP no solo se centró en las críticas a Sánchez, también mostró algunos apuntes de sus planes para que el PP vuelva a ser un partido de «mayorías». Un objetivo, dijo, que pasa por «ensanchar» las bases electorales.

Un listón que también se planteó Casado con la vista puesta en recuperar a los votantes fugados a Vox, pero que a la luz de los resultados electorales logrados desde 2019 no lo consiguió. Feijóo no entró en detalles de su estrategia, que ha demostrado ser eficaz en Galicia. Solo ratificó su idea de descentralizar el PP para demostrar que es un partido que «sabe cuál es el sentimiento vasco, catalán y gallego».