Aragonès y Puigdemont protagonizaron este miércoles su tercer encuentro desde la investidura del líder de ERC. / EFE

La Eurocámara no aprueba ahora la credencial parlamentaria de Puigdemont

Aragonès y el expresident se reúnen en Bruselas y critican a Sánchez por su «inacción» en el caso Pegasus

CRISTIAN REINO Barcelona

Giro de guión inesperado en la Eurocámara. El Parlamento Europeo anunció este miércoles que no ha aprobado las credenciales parlamentarias de cuatro diputados independentistas: Carles Puigdemont, Toní Comín y Clara Ponsatí, de Junts, y Jordi Solè, de ERC. «Tenemos la responsabilidad de verificar las credenciales de los eurodiputados, los Estados miembros tienen la obligación de notificar los nombres y procedimientos exigidos por las autoridades nacionales para evitar conflictos de intereses e incompatibilidades», afirmó el presidente de Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo, Adrián Vázquez (Cs). Sus procedimientos están incompletos porque no acataron la Constitución española.

El anterior presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, no lo vio necesario tras la sentencia del TJUE sobre el caso Junqueras, que estableció que el requisito imprescindible para acceder al escaño era salir elegido. Puigdemont, Comín y Ponsatí no podían viajar a Madrid a acatar la Carta Magna pues corrían el riego de ser detenidos. Aun así, accedieron a sus actas en Bruselas. Con la pandemia, ha habido trámites que no se han podido hacer y ahora se han vuelto a reviar algunos expedientes.

«El Parlamento Europeo constata que no ha recibido la notificación, ni documentación que acredite que se cumplen con los requisitos para la verificación de las actas de estas cuatro personas», señaló Vázquez. En principio, la situación de estos cuatro diputados no cambia, pero podría hacerlo.

La presidenta del Parlamento Europeo debe ponerse ahora en contacto con la Junta Electoral Central española para que fije cuáles son las consecuencias, como dejar vacante el acta y que corra la lista, ordenar la pérdida de ciertos derechos como diputados o que temporalmente sigan sin esta verificación. La presidenta de la Eurocámara tendrá la última palabra.

Puigdemont conoció la comunicación del Europarlamento, minutos antes de reunirse con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en la sede del hemiciclo comunitario en Bruselas. Es la segunda visita de Aragonès al expresidente a la capital belga desde que fue investido ahora ya hace un año y se produce tres semanas antes de que Puigdemont abandone la presidencia de Junts. En Waterloo, tras el encuentro, comparecieron juntos para escenificar unidad.

Fue en junio de 2021 unos días antes de que el Gobierno aprobara la concesión de los indultos a los presos del 'procés'. Este miércoles enviaron una nota a través de la oficina del Palau de la Generalitat, para informar que en la reunión abordaron sobre todo el caso de espionaje. Puigdemont compartió su situación judicial así como su estrategia y los próximos pasos previstos. Ambos criticaron lo que a su juicio es la «inacción del Gobierno español a la hora de dar explicaciones» sobre el caso Pegasus y «asumir sus responsabilidades».

Aragonès también arropó al expresidente huido en Italia, cuando fue detenido por la Policía italiana en Cerdeña. La reunión se produjo en plena crisis entre ERC y Junts a cuenta de la respuesta del Govern a la ejecución forzosa de la sentencia que le obliga a impartir el 25% de las clases en castellano.