Iñigo Errejón, durante la vista. / EFE

Errejón niega la agresión: «Solo le aparté porque estaba abrazándome»

El denunciante insiste ante el juez que el diputado le asestó una patada en estómago después de pedirle hacerse una foto

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

El líder de Más País, Íñigo Errejón, ha negado hoy ante el Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid, en Plaza Castilla, haber agredido hace ahora un año a un jubilado que le pidió fotografiarse con él. El también exfundador de Podemos se ha sentado en el banquillo acusado de un delito leve de maltrato, que el artículo 147.3 del Código Penal castiga con multa de uno a dos meses.

«Solo le aparte porque estaba abrazándome», ha explicado el acusado, que en todo momento ha negado que aquel día, el 2 de mayo del año pasado, agrediera al denunciante, un individuo de 67 años, cuando paseaba con dos amigos por el madrileño barrio de Lavapiés. Según su versión, el hombre se acercó para «abrazarme y agarrarme», después de haberle pedido un selfie y de haberle increpado. Errejón ha recordado que tenía prisa porque se acercaba el toque de queda e iba a empezar la jornada de reflexión de las elecciones del 4M. En ese contexto –ha explicado- el denunciante le paró, y en «actitud burlona», le dijo: «Errejón, rojillo, ¿cómo no te vas a hacer una foto conmigo?, que hasta tengo una con Monedero». El diputado ha mantenido que solo le respondió con un: «payaso».

«Busca ruinas»

«Yo no he dado a nadie una patada en mi vida. Le aparté la mano cuando se acercaba para agarrarme para un selfie después de cuatro o cinco negativas por mi parte. Entonces Héctor Tejero, compañero de trabajo mío, me dijo: 'Vámonos de aquí que este es un busca ruinas'».

La versión de la supuesta víctima ante el juez ha sido otra. «Estaba tomando algo en un bar y al salir vimos al señor Errejón. Le pedí una foto pero me dijo: 'Yo a estas horas ya no trabajo'». Ante esta respuesta, el jubilado ha reconocido que insistió en el selfie con otra frase: « Yo soy uno de los que en Internet te pongo a parir» Y, según el denunciante, esas doce palabras encendieron al diputado, que le asestó un puntapié en el estómago.

El jubilado, que ha insistido ante el tribunal que sufre un cáncer de colon, ha relatado que tres días después fue al hospital porque tras la agresión comenzó a sentir un «dolor agudo» en el vientre. Según su versión, el médico que le atendió le dijo que había que operar y que si le hubieran golpeado «más cerca» le hubieran sacado las «tripas fuera».