La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, atiende a la prensa a su llegada al homenaje que organiza el PSOE a la escritora Almudena Grandes, fallecida hace un año, este lunes en el Ateneo de Madrid. / EFE/ Zipi

El Ejecutivo apunta a un golpe de mano en el Constitucional

El Ejecutivo lleva semanas avisando de que hará sus nombramientos sí o sí y ahora el tribunal de garantías ha empezado a lanzar mensajes de que tampoco respalda la actitud del CGPJ

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

El Gobierno lleva semanas lanzando el mensaje de que su paciencia con el Consejo General del Poder Judicial se ha agotado. O lo que es lo mismo, que dejará de esperar a que los vocales conservadores de ese órgano se decidan a designar a los dos magistrados que por cupo le corresponden para propiciar por fin un cambio que dé paso a un Tribunal Constitucional de mayoría progresista. El momento puede estar tan cerca como este mismo martes o el próximo 5 de diciembre.

La ministra de Hacienda y número dos del PSOE, María Jesús Montero, alimentó este lunes la posibilidad de que el Ejecutivo aproveche cuaquiera de los dos Consejos de Ministros que quedan antes del simbólico día de la Constitución, el 6 de diciembre, para hacer ya, sin contar con el órgano de gobierno de los jueces, sus propios nombramientos.

En una comparecencia ante los medios antes de participar junto Pedro Sánchez en un homenaje a la escritora Almudena Grandes en el Ateneo, la ministra se limitó a responder a una pregunta sobre el asunto con un «veremos cuando se planteen los órdenes del día qué cuál es la materia que se contempla». Pero lo quizá más relevante es que desde el propio Constitucional han empezado a llegar mensajes de que también para buena pate de los magistrados de esta institución la actitud del CGPJ resulta ya insostenible.

La primera vez que el Ejecutivo se planteó hacer sus nombramientos en solitario, el pasado junio, el Constitucional le transmitió que no los avalaría porque la Carta Magna es clara en la instrucción de que los magistrados se renuevan por tercios, es decir, de cuatro en cuatro. La diferencia es que, entonces, la ley impedía al CGPJ en funciones hacer sus designaciones.

En lugar de ir al choque institucional, el PSOE optó este verano por cambiar la ley. Habilitó al Consejo, pendiente de renovación desde hace cuatro años, para nombrar a sus dos magistrados y le dio de fecha límite el 13 de septiembre. Pero esa fecha no solo ha sido ya ampliamente rebasada sino que el pasado jueves el CGPJ se tomó todavía otro mes para ver si resuelve la parte que le toca.