La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. / foto: EFE | vídeo: ep

 

Díaz eleva el tono y exige reunir la comisión del pacto de coalición

La vicepresidenta evita cuestionar la continuidad del Gobierno pero reprocha a Sánchez que haya forzado a los socios del Ejecutivo a asumir sin debate un incremento de 1.000 millones para gasto militar

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO | PAULA DE LAS HERAS Madrid

No es un asunto más. La decisión de Pedro Sánchez de apostar por un incremento del gasto militar y llevar adelante sus compromisos con la OTAN sin atender, siquiera mínimamente, los miramientos de su socio de coalición llevaron hoy a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, a exigir la convocatoria urgente de la Comisión de Seguimiento del pacto coalición, algo que solo ha ocurrido en cinco ocasiones durante la legislatura; la última, el pasado octubre, por tensiones entre la ministra de Trabajo y la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, en la negociación de la reforma laboral.

Díaz ya hizo patente su malestar el lunes, después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, protagonizaran un nuevo desencuentro a cuenta de los planes del Gobierno de aumentar gasto en Defensa hasta el 2% del PIB de aquí a 2029; un choque en el que ella se vio directamente interpelada por Robles.

Cruce de declaraciones al margen, el enfado de la vicepresidenta segunda fue de lo general -el hecho de que, según dijo, su grupo se enterara la semana pasada por los medios de que España se había comprometido a destinar al gasto militar unos 22.000 millones de euros, el equivalente al presupuesto del Ministerio de Trabajo, en 2029- a lo concreto: la decisión de Sánchez de aprobar ya en el Consejo de Ministros de hoy un crédito de 1.000 millones de euros, con cargo al fondo de contingencia de los Presupuestos de este año, que no requerirá del aval del Congreso de los Diputados.

El asunto ni siquiera se discutió en la reunión del Gobierno de este martes. Los socialistas alegan que ya se vio en del encuentro preparatorio entre subscretarios de la semana pasada y que ningún Ministerio puso objeción, por lo que se incluyó directamente en el "índice verde", del que forman parte las cuestiones que se aprueban sin necesidad de que los propios ministros las debatan en su cita semanal. Nada más acabar el Consejo de Ministros, sin embargo, la vicepresidenta segunda dio su golpe sobre la mesa.

Díaz, -que por otro lado está en plena operación de lanzamiento político, dado que el viernes pone en marcha 'Suma' el proyecto para construir un amplio frente de izquierdas a la izquierda del PSOE- , aprovechó la inauguración del primer encuentro estatal LGTBI, organizado por UGT, para advertir al socio mayoritario del Gobierno de que en política "tan importantes son las formas como el fondo" y para recriminarle que un asunto tan sensible, en un momento en el que la inflación está disparada, se haya hecho por las bravas sin dar ocasión ni a su espacio ni a otras fuerzas parlamentarias a pronunciarse.

Salir «reforzados»

El PSOE trató de rebajar el alcance de esta nueva discrepancia. La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, minimizó de hecho la solicitud de un encuentro de la comisión de seguimiento del pacto. «Es habitual y normal entre los partidos que conformamos el acuerdo de coalición -alegó pese a lo excepcional de la exigencia de Díaz-. El Gobierno se reúne en distintos foros, como el Consejo de Ministros o este y en cada reunión salimos más reforzados»

Rodríguez también pidió a Unidas Podemos, en todo caso, que «no se abstraiga del momento que vive Europa y España». «El presidente compareció tras la invasión de Ucrania para fijar una postura común en defensa de las democracias y del pueblo ucraniano. Aunque hayan pasado cuatro meses, conviene no olvidar que esa guerra continúa y que sus consecuencias económicas nos afectan, pero sería más costoso que nuestro país no estuviera juntos a sus aliados», recordó.

Los socialistas rebaten además el argumento de que dedicar más gasto a defensa vaya a redundar en menos gasto social. La vicepresidenta Calviño, que también compareció hoy tras el Consejo de Ministros, intervino para asegurar que el Gobierno, que la semana que viene llevará al Congreso el decreto del plan anticrisis, tiene "toda la determinación para seguir tomando medidas eficaces contra la inflación y que haya un reparto justo del impacto de la guerra".

En cualquier caso, la propia Díaz negó que el rumbo del Gobierno esté en peligro y pidió «sosiego» al tiempo que aseguró que «no hay alternativa» al actual Ejecutivo. Por la mañana, el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, había acusado al PSOE de «deslealtad» con las formas empleadas para llevar estos 1.000 millones para Defensa, que calificó de «decreto para la guerra» y un «bizum» para la industria armamentística aprobado «por la puerta de atrás» en el Consejo de Ministros.

Asens reconcoía que esta decisión corresponde al presidente, «pero nos gustaría que hubiera habido debate previo, y por eso decimos que no son formas», precisaba. También puntualizó que la aprobación de este crédito fue mencionada en la Comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios del pasado jueves, donde se disponen y revisan las cuestiones a abordar en el próximo Consejo de Ministros. Sin embargo, ha aseverado que «no hubo debate» previo al anuncio de esta medida.