El expresidente de Òmnium, Jordi Cuixart, en una imagen de archivo. / efe

La renuncia de Cuixart acelera el relevo generacional en el 'procés'

El presidente de Òmnium cesa del cargo, presionando a Puigdemont y Junqueras para que favorezcan «nuevos liderazgos»

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, anunció esta mañana que abandona la dirección de la entidad nacionalista y se aparta de la primera línea. Le sustituirá el filósofo Xavier Antich el 26 de febrero.

Cuixart fue condenado a nueve años de prisión por un delito de sedición, como integrante de la cúpula que lideró el desafío independentista de octubre de 2017. En el mes de junio del año pasado, fue indultado por el Gobierno. Lleva seis años como máximo dirigente de Òmnium, junto a la ANC, como responsable de la agitación y la movilización ciudadana durante el 'procés'.

En Rac-1, afirmó este viernes que cesa como presidente de la entidad porque se ha acabado su mandato. Continuará como activista, pero sin entrar en política institucional. Su salida tiene aroma a final de un ciclo y de una etapa, la del proceso soberanista, que tuvo su punto álgido con la declaración de la independencia. En su despedida, Cuixart lanzó un mensaje de una enorme carga en el mundo independentismo: «No podemos renunciar a Puigdemont, Junqueras y Gabriel, pero es obvio que en la situación actual, en la que no hay una estrategia compartida, hacen falta nuevos liderazgos».

El dirigente secesionista, con su paso al lado, muestra la puerta de salida a Carles Puigdemont y a Oriol Junqueras, enemigos irreconciliables y señalados por el líder de Òmnium como responsables de la guerra civil en el nacionalismo.

Cuixart es el primero de los cuatro líderes del órdago de 2017 que abandona su cargo. Puigdemont mantiene la confrontación desde Waterloo, Junqueras preside ERC y Jordi Sànchez es el secretario general de Junts.

A Puigdemont, no obstante, ya le mueven la silla y tiene un mes para decidir si cesa como presidente de Junts, pues hay voces que consideran que ese cargo es incompatible con presidir el Consejo para la República. En ERC, de momento, han apostado por una bicefalia entre Aragonès y Junqueras, pero el president está aumentando su liderazgo.