Alberto Núñez Feijóo. / EFE

El PP crece impulsado por el 'efecto Feijóo' y Vox pierde algo de fuelle

El CIS de abril sitúa a los populares a solo tres puntos de los socialistas y vuelve a colocar a los de Abascal por debajo del 15% que logró en las generales

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

La llegada de Alberto Núñez Feijóo a la presidencia del PP el pasado día 2 ha tenido un claro efecto revitalizador que se proyecta sobre sus expectativas electorales. El CIS de abril, dado a conocer este miércoles, sigue situando al PSOE como primera fuerza en intención de voto, pero los populares han remontado en tan solo un mes 3,4 puntos y ya se colocan a tres de los socialistas con un 27,2% de los eventuales sufragios frente al 30,3% del . El repunte se explica, fundamentalmente, por el comportamiento de los votantes de Vox, que pierde casi dos puntos y se sitúa en el 14,4%.

El estudio, elaborado entre el 1 y el 9 de abril, es el segundo realizado desde que el CIS cambió su metodología para, según argumentó su director, el socialista José Félix Tezanos, tratar de hacer frente a un problema de subestimación del voto de la formación que lidera Santiago Abascal. Pero su lectura exige atender también al contexto político. Cuando se realizó, el PP acababa de celebrar su congreso extraordinario y Pedro Sánchez venía de lograr el visto bueno de la UE para descolgar el mercado eléctrico de España y Portugal del del resto de la UE e intervenir los precios; un hito que presentó al Parlamento con su plan anticrisis, después de dos semanas de protestas de especial relevancia en el sector de los transportes.

En ese marco, el PSOE retrocede 1,2 puntos respecto al barómetro de marzo y el PP es el único partido que crece. Unidas Podemos, que ya en el último estudio encajó una caída en la expectativa de voto de dos puntos, pierde ahora otro más y se queda en el 10,7% (frente a casi el 13% de las generales). Su desgaste coincide con un mes en el que los choques internos entre Yolanda Díaz y la dirección del partido encabezado por Ione Belarra se han hecho palpables en asuntos como el envío de armas a Ucrania. Ciudadanos, mientras, continúa su declive y ya ni siquiera alcanzaría el 3% de voto necesario para obtener representación parlamentaria.

Más allá de su crecimiento en intención de voto, en todo caso, Feijóo puede encontrar en el estudio otros elementos positivos. Al contrario de lo que ocurría con Pablo Casado, el nuevo líder de la oposición es percibido como más presidenciable. En los últimos barómetros, tanto en el de marzo (cuando la defenestración del expresidente popular ya era obvia) como en el de febrero, quienes mejor posicionados resultaron a la pregunta «¿quién preferiría que fuera el/la presidente/a del Gobierno en estos momentos?» fueron Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. El nuevo líder del PP, sin embargo, ya adelanta a la vicepresidenta segunda. Además, es el dirigente político con la segunda mejor nota y el único, junto a la propia Díaz, que aprueba. Ella obtiene una nota de 5,36; él un 5,20 y el jefe del Ejecutivo un 4,65.

Sangría contenida

En estos momentos, el PP sería también el partido con mayor fidelidad de voto. El 76,6% de quienes lo votaron en 2019 aseguran que volverían hacerlo. Y la sangría de votos a Vox parece estancada. En los últimos tres meses se ha situado de manera sostenida por debajo del 10% (lo que supondría unos 489.000 votos). En cambio, el CIS de abril detecta un flujo favorable a los populares, desde el partido de Abascal, de 17,7% - en torno a 621.000 votos-, atribuible, en principio, al 'efecto Feijóo', dado que en los sondeos anteriores rondaba el 10%.

El estudio de abril contiene otro dato curioso. Entre el 25% de los votantes de Vox que ahora se muestran indecisos -los que dicen que no saben a qué partido votarán, que no lo harán o que votarán en blanco- el porcentaje de los que señalan al PP como el partido porque el que sienten más simpatía supera por mucho al de los que apuntan a la formación de ultraderecha, un 38,4% frente a un 28%.

Con todo, el grado de desconfianza tanto en el presidente del Gobierno como en el líder de la oposición se mantiene en niveles elevados. En el caso de Sánchez llega al 66,9% y en el de Feijóo al 65%. El nuevo líder del PP, por lo pronto, evitó caer en triunfalismos. «Si el CIS da que el PP sube, seguro que es así. Ahora, con qué intensidad y diferencia, se lo vamos a dejar a otros estudios demoscópicos independientes», disparó.