Sesión de control al Gobierno en el Congreso / EFE

Sánchez presume de que bajo su mandato no ha habido intentos de secesión

La oposición echa en cara al Gobierno su cambio de postura respecto a los indultos del 'procés' y le acusa de estar dispuesto a todo por mantenerse en el poder

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERAS Madrid

La polémica de los indultos ha vuelto a centrar este miércoles la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Los tres partidos de la oposición, el PP, Vox y Ciudadanos, han aprovechado las intervenciones de sus principales dirigentes para recordar lo que decía Pedro Sánchez sobre la utilización de la medida de gracia y la actitud de los independentistas cuando estaba en campaña electoral y le han acusado de abandonar cualquier principio por mantenerse en el poder. El jefe del Ejecutivo ha replicado que él defiende tanto la Constitución como la unidad de España no solo con palabras sino con hechos.

Sánchez ha esgrimido, y no es la primera vez que lo hace en un pleno de la cámara baja, que bajo su mandato el independentismo no ha incurrido en ningún desafío al orden constitucional y ha contrastado ese hecho con los dos referendums ilegales, las dos leyes de conexión aprobadas por el Parlamento de Cataluña y la declaración unilateral de independencia que tuvieron lugar bajo el mandato de Mariano Rajoy, de los que implícitamente ha culpado al PP. «Le puedo asegurar una cosa, nosotros no vamos a utilizar la Constitución, ni la bandera ni la integridad de España para dividir a los españoles», ha reprochado además al presidente de los populares, Pablo Casado.

El líder de la oposición le había recriminado su falta de palabra, tras haber prometido, entre otras cosas, el cumplimiento íntegro de las penas o al tipificación de los referendums ilegales como delito en el Código Penal antes de las elecciones de 2019: «'Nunca más indultos políticos, hay que acabar con ellos ya, sin injerencia del poder ejecutivo sobre el poder judicial y contando siempre con la petición el tribunal que sentencia. No tiene ningún sentido que ningún político indulte a otro. Siento vergüenza y pido perdón, a mí esto también me cabrea'. Señor Sánchez, esto no lo dijo ningún facha, lo dijo usted».

«Mientre siempre», le ha espetado. «Se ha vendido a esos que decía que no le dejaban dormir, y no para evitar el hachazo en la factura de la luz, planchando de noche como pide Calvo -ha ironizado-, sino para alargar un poco más su estancia en La Moncloa, traicionando a sus promesas y a la Justicia».

El jefe del Ejecutivo -que también ha tenido que encajar las críticas por su 'paseíllo' de escasos segundos con el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y por vender como gran logro la celebración en España de la próxima cumbre de la OTAN, negociada, según Casado, por el anterior Gobierno del PP- ha insistido en que uno de los valores de la Constitución es la concordia y ha echado en cara al dirigente popular la protesta celebrada el domingo en Colón, con una mención expresa a las palabras de Isabel Díaz Ayuso, muy incómodas para el partido conservador.

«Dicen ustedes que defienden la igualdad entre españoles, pero nos dividen entre aquellos que son buenos y aquellos que somos malos. Dicen ustedes defender tanto la Constitución y tanto la monarquía parlamentaria, que mandan a la señora Ayuso a decir incongruencias sobre el papel del Rey en todo lo que tiene que representar en la arquitectura institucional de nuestro país. Dicen ustedes representar la regeneración democrática y usan al Estado para tapar su corrupción y se salen del pacto antitransfuguismo ayer«, ha añadido también Sánchez en alusión a una decisión que los socialistas vinculan con el deseo de los populares de seguir incorporando a sus filas a desertores de Ciudadanos.