Pere Aragonès, vota en el Parlament. / EFE

Aragonès urge a Junts a formar gobierno pero se olvida del ultimátum

Illa insta al candidato de ERC a dar un paso al lado y el líder de Esquerra le replica que no desertará ni renunciará a la mayoría independentista | Madaula sustituye a Cuevillas en la Mesa del Parlament

CRISTIAN REINO Barcelona

El vicepresidente de la Generalitat y candidato a la presidencia del Gobierno catalán, Pere Aragonès, y su partido, Esquerra Republicana, han aprovechado esta miércoles la primera sesión de control al ejecutivo autonómico de la legislatura -aunque está en funciones- para redoblar la presión sobre Junts y desbloquear la investidura. Aragonès perdió hace un mes sus dos primeros intentos de salir elegido jefe del Ejecutivo catalán y está dispuesto a intentarlo por tercera vez.

El jefe de filas del PSC, Salvador Illa, se ha estrenado en una sesión de control y ha instado al dirigente republicano a dar un paso al lado y apartarse de la carrera para ser presidente de la Generalitat. Illa le ha propuesto sumarse a la mayoría de izquierdas liderada por los socialistas. «No desertaremos ni renunciaremos» a la mayoría independentista y al mandato de las urnas, le ha replicado el vicepresidente de la Generalitat. «Si tiene apoyos, preséntese», le ha espetado. «Aparte de los de su grupo, ¿tiene alguno más?», le ha cuestionado.

Aragonès descarta explorar mayorías alternativas a la secesionista, por lo que ha centrado todos sus esfuerzos en urgir a Junts para que la investidura se produzca «cuanto antes». «Hace falta poner en marcha las instituciones de acuerdo al resultado del 14-F», ha señalado. Aragonès, no obstante, ha obviado el ultimátum que días atrás lanzó a los junteros, que les exigía un acuerdo antes del 1 de mayo, el próximo sábado. De lo contrario, dijo el republicano, tendrían que empezar a buscar otras vías, como la del gobierno en solitario. Tras la reunión del martes pasado en Lledoners, entre Pere Aragonès, Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y Elsa Artadi, ambos partidos se conjuraron a formar gobierno.

El portavoz de ERC, Josep Maria Jové, también presente en la reunión de la cárcel, se ha estrenado en el cargo y en la sesión parlamentaria ha tratado de presionar a los postconvergentes. «Hay urgencia nacional» para que haya un gobierno que no esté en funciones, ha señalado. «No valen excusas», «no podemos perder el tiempo», ha apretado. «no queremos jugar con los plazos», ha criticado. «Queremos un acuerdo» y si es esta semana, «mejor», ha apuntado. Jové ha deslizado algunos de los puntos en los que encalla la negociación entre los dos partidos. Han avanzado en el programa del gobierno y ya están discutiendo en su estructura. Pero chocan en la hoja de ruta secesionista. «Hay que fijar las bases de un estado independiente», ha dicho Jové, y apostar por «embates» contra el Estado, «cuando sean necesarios». Ahí puede estar la clave. Ambos partidos están de acuerdo en darle una oportunidad a la mesa de diálogo con el Gobierno para buscar una salida a la cuestión catalana. Pero discrepan en el plan B, si fracasaran las conversaciones con el Ejecutivo.

Nombramiento

Mientras, la diputada de Junts, Aurora Madaula, ha sido designada este miñercoles por el pleno del Parlament como secretaria segunda de la Mesa del Parlament. Madaula, del sector más radical de JxCat, sustituye a Jaume Alonso-Cuevillas, que fue cesado por la presidenta del Parlament, Laura Borràs, tras cuestionar la estrategia de confrontación de la formación nacionalista.

Madaula ha sido elegida con los votos de Junts, ERC y la CUP. Los comunes habían propuesto a Lucas Silvano Ferro. La dirigente nacionalista completa la Mesa del Parlament, que cuenta con dos dirigentes de Junts, dos de Esquerra, otros dos del PSC y uno de la CUP. ERC vuelve a apoyar a un candidato de Junts, como ya hizo con la votación de Laura Borràs como presidenta de la Cámara catalana, sin asegurarse la investidura de Pere Aragonès.

Mayoría absoluta del independentismo, que quiere convertir la Cámara catalana en el escenario del enfrentamiento contra el Estado, una estrategia que cuestionó Cuevillas, al considerarla poco útil, y que le costó el cargo.

El Parlament ha celebrado en el hemiciclo el primer pleno desde hace un año, desde el estallido de la pandemia, ya que los plenos de la anterior legislatura se hicieron en un formato reducido. Por primera vez en más de doce meses, los diputados han ocupado sus escaños. En los plenos de investidura, en los que Pere Aragonès no salió elegido, la Cámara catalana se trasladó al auditorio del edifiicio del Parlament y no a la sala de sesiones. El Parlament ha celebrado también el primer control al Govern desde la disolución de la Cámara en diciembre pasado y desde las elecciones del 14-F. El Gobierno catalán está en funciones y no está obligado a someterse a una sesión de control, aunque así lo decidió la última reunión de la junta de portavoces.