El presidente de la Generalitat Pere Aragonès. / Efe

Aragonès llama a la unidad y a la movilización contra la sentencia del español

El Govern sigue amagando con desacatar el fallo judicial que cuestiona el modelo de inmersión

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, llamó este miércoles a defender el modelo de inmersión en la escuela catalana, que establece que el catalán es la lengua vehicular en la enseñanza. El Govern sigue sin dar pistas sobre cómo piensa aplicar la sentencia del Tribunal Superior de Cataluña, ratificada por el Supremo, que le obliga a impartir al menos el 25% de las asignaturas en la escuela privada y concertada en castellano . Eso sí, amaga con desobedecer, pues la directriz que ha trasladado la Consejería de Educación a los centros es que no hagan ningún cambio. Aragonès insistió en que «mantendrá» el sistema de inmersión y se mostró partidario de «profundizarlo». «El Tribunal Supremo quiere imponernos porcentajes, nosotros debemos mantener el modelo de la escuela catalana y profundizarlo. El catalán ha sido una herramienta de igualdad de oportunidades, de cohesión social y una herramienta que ha hecho avanzar al país», afirmó en la sesión de control parlamentario al Ejecutivo autonómico.

El presidente catalán emplazó a la ciudadanía a defender el modelo lingüístico y educativo que prima el catalán en la calle, en las movilizaciones que se están organizando por parte de plataformas de la enseñanza, y desde las instituciones, con pactos políticos. «El 16 de diciembre convocaremos una nueva cumbre para el catalán en la escuela. Animamos al conjunto de fuerzas democráticas de esta cámara a hacernos fuertes en el Pacto Nacional por la Lengua, que debe ser el nuevo consenso para garantizar la vida del catalán», señaló. Está por ver quién acude al encuentro, pues el día de la resolución del Supremo, por ejemplo, el PSC se desmarcó de la reunión y asistieron las fuerzas soberanistas: ERC, Junts, CUP y En Comú Podem, que suman el 60% de los diputados de la Cámara catalana. Lo socialistas están a favor de la inmersión, pero piden al Govern que acate el fallo judicial.

Entidades que defienden el catalán como única lengua en la educación han convocado además una manifestación en Barcelona el 18 de diciembre, para protetar contra las sentencias judiciales y reiterar su apuesta por una escuela monolingüe.

El Govern ha cerrado filas en torno a su consejero de Enseñanza, que se muestra firme en el rechazo contra lo fallo judiciales que cuestionan el modelo de inmersión. En cambio, Junts aprovechó la negociación de ERC con el Gobierno en torno a la ley del audiovisual para criticar a sus socios por su política de mano tendida en Madrid, que a su juicio hacen a cambio de nada. Desde Junts, afearon a Esquerra que el Gobierno haya dado marcha atrás y haya excluido a Netflix y HBO del acuerdo sobre la cuotas de catalán en las plataformas audiovisuales en la ley del audiovisual que ERC fijó como exigencia para aprobar las cuentas del Ejecutivo. Aragonès evitó alusión directa alguna al Gobierno, pero sí expresó su compromiso y se mostró «convencido» de que los diputados en el Congreso, especialmente los de Cataluña, «defenderán que la futura normativa en el ámbito estatal» incorporará que la cuota del catalán estará en todas las plataformas audiovisuales «con independencia de dónde tengan su sede las empresas».

La sesión de control en el Parlament visualizó la buena sintonía entre Aragonès y los comunes y su alejamiento con la CUP, que vetó sus cuentas, y su distanciamiento del PSC. La temperatura se elevócon la intervención de Vox, que abogó por la suspensión de la autonomía, si el Govern desacata la sentencia del TSJC. Aragonès replicó reclamando al resto de fuerzas un cordón sanitario contra la extrema derecha y el «fascismo».