El presidente de la Generalitat participó ayer en un acto en Bellvitge y valoró la crisis del Gobierno de Sánchez. / a. dalmau / efe

Aragonès advierte que lo relevante es qué se habla, no con quién

El presidente de la Generalitat desdeña los efectos de la última crisis de Gobiernom, aunque estará «atento» a los próximos pasos de la Moncloa

CRISTIAN REINO Barcelona

El independentismo ha recibido con indiferencia los cambios orquestados por Pedro Sánchez en el Gobierno aunque frunce el ceño por si la remodelación pudiera tener efectos sobre la agenda de diálogo con Cataluña. La mesa entre el Ejecutivo y el Govern sigue pendiente para la tercera semana de septiembre y las fuerzas secesionistas tratan de blindar su celebración.

Tras guardar silencio el sábado, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, afirmó este domingo que lo determinante no es quién integra el Ejecutivo, sino qué ofrece. «Lo importante no es el quién, sino el qué», dijo desde Bellvitge (Barcelona). En el Govern confían en que la remodelacion ministerial no tenga repercusiones en la nueva etapa abiera por Sánchez y Aragonès.

Miquel Iceta cede el testigo a Isabel Rodríguez en Política Territorial, y está por ver si este relevo afecta al diálogo con los independentistas, si bien Iceta no es un dirigente muy querido entre los soberanistas.

>Mover ficha

Aragonès dejó claro que no le preocupa quién lidera el diálogo con la Generalitat, pero sí insistió en reclamar al Gobierno que mueva ficha. «Estaremos atentos a ver cuál es la propuesta del Gobierno», afirmó. En las últimas semanas, Iceta insinuó una oferta, en forma de referéndum sobre el autogobierno y la financiación, que los independentistas rechazaron de plano.

La propuesta del Govern, advirtió Aragonès, no se ha movido y se circunscribe a la consabida demanda de anmistía y autodeterminación.

Mientras, Òmnium Cultural confirmó que Carles Puigdemont y Oriol Junqueras volverán a coincidir en un acto de la entidad soberanista el próximo viernes en Elna (Francia).