Manifestación de policías y guardias civiles en el centro de Madird. / EFE

Policías y guardias civiles marchan frente al Congreso por 35 horas semanales y jubilación anticipada

Unas 6.000 personas se manifiestan por la equiparación salarial y mejoras laborales, y reprochan la «discriminación» del Gobierno, que está más pendiente de eliminar la sedición

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

Alrededor de 6.000 personas, según la Delegación del Gobierno, marcharon este sábado hasta la puerta del Congreso de los Diputados por la «discriminación» por parte del Gobierno a policías y guardias civiles, para los que demandaron mejoras laborales. La protesta fue convocada por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y en el centro de las reclamaciones estuvieron una jornada de 35 horas semanales, la jubilación anticipada como otros cuerpos autonómicos y locales o la reclasificación a la categoría B de las escalas básicas.

«Este Gobierno discrimina a policías y guardias civiles», se pudo leer en el cartel de la cabecera de la marcha, en la que los participantes portaron banderas de los sindicatos, de España y de las comunidades autónomas de las que se han trasladado para la cita. También entre pitidos y sirenas, algunos se pusieron máscaras del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del líder de ERC, Oriol Junqueras, acompañados de varias urnas de cartón, en explícita crítica a la «cesión» política por la reforma de la sedición. También hubo menciones a la transferencia de las competencias de Tráfico en Navarra.

Vídeo. Las fuerzas de seguridad protestan por la reforma de la sedición. / ATLAS

«Marlaska, escucha, esta es nuestra lucha» o «Marlaska, dimisión», fueron otros de los gritos dirigidos al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, al que afearon la negativa del Ejecutivo a sentarse a negociar sus peticiones laborales. La secretaria general de SUP, Mónica Gracia, tildó al titular de Interior de «muro de piedra» y subrayó que la manifestación es una «llamada de atención» al Ejecutivo por «dar la espalda a miles de funcionarios que velan por la libertad y seguridad de todos los españoles».

«El Gobierno solo se acerca a nosotros cuando le interesa decir 'esta es mi Policía', pero luego nos dejan desprotegidos y eliminan el delito de sedición y la malversación. Eso es este Gobierno, el que nos priva, nos cohíbe», criticó Gracia al final de la movilización frente al Congreso.

Aumento del 38% desde 2018

Los manifestantes también pidieron que se cumpla la cláusula tercera y octava del Acuerdo de Equiparación Salarial firmado en 2018. En los últimos días el Ministerio del Interior ha puesto en valor este mismo acuerdo y el aumento de los salarios públicos para recordar que policías y guardias civiles han incrementado sus nóminas una media del 38% desde 2018.

La manifestación de este sábado tiene lugar exactamente un año después de la mayor protesta de las fuerzas de seguridad que se recuerda. Aquel 27 de noviembre de 2021 entre 20.000 y 150.000 personas tomaron el centro de Madrid. Sin embargo, ni los motivos ni los convocantes son los mismos que aquella histórica marcha. Este sábado solo llamaron a manifestarse dos de los colectivos -el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC)- frente a la convocatoria unánime de todas las fuerzas sindicales en 2021.

Entonces decenas de miles de uniformados protestaron por el proyecto de reforma de la 'ley mordaza' pactado por PSOE y Unidas Podemos mientras que este sábado los funcionarios se manifestaron para exigir mejoras salariales y, en particular, por una pensión justa.

Sin embargo, SUP y AUGC no tuvieron este sábado el apoyo de Jusapol, la plataforma que en los dos cuerpos (Jupol en la Policía Nacional y Jucil en la Guardia Civil) barre en las elecciones de representantes en ambas instituciones y que hizo de la equiparación económica su bandera de enganche.

Sin este aliado clave, que dejó a sus afiliados libertad para asistir a la protesta, los funcionarios de Interior se echaron a la calle para denunciar que reciben hasta 600 euros menos al mes en la jubilación frente a Mossos d'Esquadra, Ertaintza o Policía Foral.