La Policía se vuelca en la vigilancia subterránea de Madrid durante la Cumbre de la OTAN

ATLAS ESPAÑA

Esta semana en la que se celebrará la cumbre de la OTAN en Madrid verá controles policiales, helicópteros, etc. Todo estará controlado en la superficie, pero quién se encarga de lo que pasa por debajo de ella. Sobre todo, teniendo en cuenta que la capital está agujereada por multitud de túneles transitables. Pueden ser unos 3.000 kilómetros, aunque no hay una cifra clara. Este mundo subterráneo está vigilado por la Unidad de Subsuelo y Medio Ambiente de la Policía Nacional. Como nos explica el subinspector David Gómez "una las zonas que más vigilaremos será la del recinto ferial de IFEMA que es donde se celebrará la cumbre de la OTAN". En el subsuelo los riesgos son múltiples; sobre todo, caídas por el terreno tan resbaladizo y los gases nocivos que se puedan acumular o la falta de oxígeno. Además, si hay problemas pedir ayuda no es fácil: a 20 metros de profundidad donde se encuentran no es posible la comunicación con el exterior. Aquí las antenas de telefonía no tienen cobertura y los walkie-talkies tienen un funcionamiento muy limitado. Por eso la seguridad y prevención es fundamental: mientras dos agentes están abajo durante un tiempo pactado previamente otros dos se quedan arriba esperando. Como nos apunta el policía Raúl López: "nuestra labor fundamental es la de prevención, pero también intervenimos cuando hay que investigar un robo realizado a través de un butrón a través de uno de estos túneles o también para encontrar pruebas, como armas, de las que se ha deshecho el delincuente arrojándola por la alcantarilla". Lo que no hay son reptiles abandonados que han crecido ni otro tipo de leyendas urbanas. -Redacción-