Peligro en las carreteras secundarias y drones para evitar accidentes

ATLAS ESPAÑA

En menos de 4 minutos, se despliega el dron, se colocan las alas, se calibra y se monta la potente lente. Despega la vigilancia en esta carretera secundaria. Lugar habitual de infracciones, con señales que parecen invisibles. A 1 kilómetro de altura la cámara es capaz de meterse casi dentro del vehículo. Muy pendientes del uso del móvil, una de las prácticas más peligrosas al volante. Y aunque no lo parezca el cinturón como si no existiera. Piloto y agente de la guardia civil en continuo contacto para captar la imagen más nítida. Y gracias a la tecnología seguimiento nítido para captar temeridades como estas. Que preocupan especialmente en los peligrosos desplazamientos cortos típicos del verano. Y para los que no respeten las normas, los drones estarán vigilando.