Grande-Marlaska se reúne </p><p>con el ministro del Interior de #Marruecos, Abdelouafi Laftit.

Marruecos deja en el limbo abrir las aduanas en Ceuta y Melilla pese al giro sobre el Sáhara

El encuentro de Marlaska y su homólogo se salda sin compromisos concretos en una contrapartida que reportaría 100 millonesal erario español

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Buenas palabras, pero ningún compromiso. La reunión entre Fernando Grande-Marlaska y su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, en la sede el Ministerio del Interior en Madrid acabó este miércoles como empezó: con la negativa de Rabat a poner fecha a su promesa de reabrir la aduana comercial de Melilla cerrada en 2018 y crear la de Ceuta. A pesar de que España esperaba poder abordar este asunto que considera prioritario para la economía de las dos ciudades y para acabar con el conocido como «comercio atípico» (epíteto para definir todo un sistema basado en el contrabando tolerado) la delegación marroquí volvió a dar largas. Sin más explicaciones.

No hubo ni siquiera comparecencia conjunta tras el encuentro entre Marlaska y Laftit para evitar la incómoda pregunta de por qué Rabat no responde a las insistentes peticiones del Gobierno español para empezar los trabajos de activación de la aduanas. Se trata de un compromiso adquirido por los dos países en la hoja de ruta conjunta suscrita el pasado 7 de abril tras el viaje de Pedro Sánchez a Marruecos y su encuentro con Mohamed VI que firmó la paz después de la crisis bilateral por la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, para ser tratado de covid. Una crisis que acabó con el sorpresivo volantazo diplomático de Sánchez el pasado 18 de marzo al respaldar el plan de Marruecos para el Sáhara Occidental, reconociendo de facto la soberanía de Rabat sobre la excolonia española y precipitando otro cisma, esta vez con Argelia.

Ambos países se limitan a firmar una declaración conjunta de carácter protocolario sin ningún compromiso tangible

Moncloa esperaba que a estas alturas que ese gesto con el Sáhara hubiera sido recompensado con la puesta en marcha de las aduanas. Los cálculos del Gobierno apuntan a que estos pasos podría recaudar cerca de 100 millones de euros en aranceles. En 2017, último año totalmente operativa, la aduana de Melilla facturó cerca de 40 millones. Sin embargo, para Marruecos -explicaron este miércoles fuentes de la delegación española- el visto bueno a las aduanas es tanto como reconocer la soberanía española sobre las dos ciudades y una vez más la cuestión fue aparcada a la espera de que la Casa Real decida dar un empujón al asunto.

Buena sintonía

Ni siquiera la excelente relación personal entre Marlaska y Laftit, que se han visto ya cara a cara en diez ocasiones y que no interrumpieron sus contactos ni en los peores momentos de la crisis diplomática, hizo que este miércoles Rabat regalara un gesto.

En Interior eran conscientes de que el grupo de trabajo hispano-marroquí sobre las aduanas que se reunió a principios de junio ya constató que la tarea iba a ser ardua por la poca prisa del país magrebí, pero esperaban que la reactivación de la Operación Paso del Estrecho (OPE) este mismo miércoles pudiera servir de acicate en el tema aduanero. Y es que la vuelta de la OPE tras dos años de parón -apuntaron fuentes españolas- en realidad beneficia de manera muy mayoritaria a la parte marroquí y a sus ciudadanos, ya que para España, más allá del beneficio de las navieras, supone un fuerte gasto en despliegue de seguridad. De hecho, ayer Interior anunció que en esta 33ª edición de la operación movilizará a cerca de 16.000 agentes de las fuerzas de Seguridad del Estado.

España destinará 16.000 agentes a la Operación Paso del Estrecho, que mayoritariamente beneficia a Marruecos

La impresión de la delegación española, según explicaron fuentes cercanas al encuentro, es que Rabat, al menos por el momento, se encuentra cómodo con la reapertura el pasado 17 de mayo de los pasos fronterizos con las dos ciudades exclusivamente para pasajeros tras dos años de clausura, primero por la covid y luego por la crisis diplomática. Además, este miércoles el BOE publicó la prórroga hasta el 15 de julio de la necesidad de visado para acceder a Ceuta y Melilla, lo que todavía disminuye más el transito en las fronteras.

Declaración

El Gobierno, sin embargo, no quiso echar en cara a Marruecos la falta de avances y la lentitud en las negociaciones. Así, y a falta de preguntas, los dos países hicieron una declaración conjunta de carácter meramente protocolario en la que, aunque hicieron mención a la «hoja de ruta» fimada por Mohamed VI y Sánchez que prometió la apertura de aduanas, se obvió por completo el tema. En ese documentoen el que no hubo ningún compromiso tangible se limitaron a destacar «la ejemplar cooperación hispano-marroquí en los ámbitos migratorio y de la seguridad, especialmente en la lucha contra el terrorismo y la criminalidad transnacional».

La reunión entre los dos ministros de este miercoles fue el primer encuentro de alto nivel entre ambos países después de que el Gobierno español desvelera que los móviles de Pedro Sánchez, Margarita Robles y el propio Grande-Marlaskas fueron espiados con Pegasus entre mayo y junio de 2021, concidiendo con los momentos álgidos de la crisis diplomática con la avalancha de cerca de 10.000 inmigrantes, muchos de ellos marroquíes, a Ceuta.