Palacio de la Moncloa. / EFE

Marlaska destina 236.000 euros para buscar micrófonos y cámaras en La Moncloa

El Ejecutivo va a instalar un puntero inhibidor anti-espías en los seis edificios principales del complejo de Presidencia de Gobierno tras el escándalo de Pegasus

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Fernando Grande-Marlaska trata de blindar Moncloa tras el escándalo de las escuchas Pegasus a los móviles del presidente Pedro Sánchez, Margarita Robles y a él mismo. La Subdirección General de Planificación y Gestión de Infraestructuras y Medios para la Seguridad dependiente del Ministerio del Interior acaba de adjudicar a la empresa ‘General de Comunicaciones y Seguridad’ (Gecomse) por 236.633 euros la implantación en el Palacio de la Presidencia de Gobierno de un equipamiento contramedidas (TSCM), o sea de contra medidas electrónicas para neutralizar, fundamentalmente, micrófonos y cámaras espías.

El 'Technical Surveillance Counter-Measures' que Interior acaba de comprar en plena guerra híbrida y de espionaje con el Kremlin, en teoría, debería inhibir cualquier radiofrecuencias que salga de las las 20 hectáreas del complejo de La Moncloa, de manera que ninguna señal de audio, video o radiobaliza pueda salir de ese perímetro.

Sin embargo, han reconocido a este periódico responsables de la seguridad del Estado, ese desembolso de casi un cuarto de millón de euros es solo para la neutralizar el «espionaje tradicional». El dispositivo comprado a Gecomse nada tiene que ver con blindarse del hackeo informático de los terminales telefónicos como el detectado en los últimos meses.

«Barridos electrónicos»

Sea como fuere, la adjudicación a Gecomse, con más de 30 años de experiencia en el sector, fundamentalmente tendrá como misión poner en marcha «barridos electrónicos» para detectar cámaras, micrófonos o dispositivos ocultos (balizas) en La Moncloa, según han detallado reponsables de la seguridad del Estado.

Estas mismas fuentes han apuntado a este periódico que el software anti-espías, que va a ser gestionado por Departamento de Seguridad de Moncloa y no por Interior ni por el CNI, se va a instalar, entre otros lugares, en los seis edificios principales del Complejo de la Moncloa: Palacio de Presidencia; Pabellón de Consejo (donde se desarrollan los consejos de ministros); Edificio de Vicepresidencia; Edificio Semillas (Gabinete de Presidencia); Pabellón INIA (Ministerio de Presidencia); y Edificio Portavoz (Sala de prensa del Consejo de Ministros).

El contrato con Gecomse, que se lleva gestando desde julio, incluye la formación de un funcionario de Presidencia, que será en encargado de supervisar que los barridos 'anti-micros' se realizan regularmente.

Moncloa ha decido que esta adjudicación, habida cuenta de la materia tan sensible, haya sido un concurso «negociado sin publicidad» por lo que no se ha dado a conocer el pliego de condiciones técnicas.

Presidencia del Gobierno no es la primera institución española en contratar estas contramedidas. Gecomse el año pasado ya vendió otro sistema antiespionaje muy similar a la Jefatura de Asuntos Económicos del Estado Mayor de la Defensa por 153.270 euros.

En teoría, la tecnología comprada por Interior para blindar Moncloa es puntera. Los aparatos que se van a suministrar deberían ser capaces de detectar la presencia de cualquier circuito semiconductor como los que usan indefectiblemente todos los dispositivos electrónicos modernos, como teléfonos móviles, ya sean tarjetas SIM, micrófonos, transmisores de última generación o cámaras.

Eso sí, fuera de este costoso 'escudo anti-espías' quedan fueras los programas maliciosos como Pegasus, que consiguió violar las comunicaciones de Sánchez, Marlaska y Robles.