Las lluvias de la noche alivian pero no ayudan a controlar el incendio de Bejís

ATLAS ESPAÑA

Durante la noche el fuego seguía alimentándose en la sierra de Bejís. Las llamas sobresalían en el horizonte alcanzando una altura y una fuerza que las hacía indomables. Las horas pasaban y el humo iba adueñándose, cada vez más, del paisaje. No había señales de consuelo en el cielo hasta que aparecieron los primeros relámpagos y rayos y en los pueblos de Castellón caía una lluvia torrencial que esperaban se acercara hasta la zona del incendio. Era medianoche cuando los truenos anunciaban esa llegada del agua. Tormenta recibida con aplausos. En Bejís se acumularon veinte litros por metro cuadrado que, sin embargo, no han sido suficientes para dar por terminado el esfuerzo.