El rey emérito en su visita a España el pasado mes de mayo. / Archivo/Vídeo: Atlas

El emérito renuncia a regresar este fin de semana a Sanxenxo

El padre de Felipe VI así se lo ha trasladado a su entorno

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Hace apenas dos semanas, don Juan Carlos se despidió en Sanxenxo de su amigo y confidente Pedro Campos emplazándose para este fin de semana. El rey emérito tenía previsto volver a viajar desde Abu Dabi para participar, de forma activa o pasiva, eso estaba por ver, en la regata que lleva su nombre, primero, y en la Copa del Mundo de veleros de la categoría 6mR, después, en la que el Bribón tratará de retener el título mundial.

Su intención, esta vez, después de la visita relámpago que puso fin en mayo a casi dos años de exilio voluntario, era permanecer en España casi dos semanas. No será así. El padre de Felipe VI ha decidido, y así se lo ha trasladado a su entorno, que no tiene previsto de momento regresar a Sanxenxo. Quizás en julio, pero ahora no.

Las razones, que fuentes cercanas a don Juan Carlos califican de «índole privado», responden a la larga conversación que el emérito y su hijo mantuvieron en Zarzuela justo antes de que emprendiera viaje de regreso a Abu Dabi después de un fin de semana de exposición mediática en tierras gallegas. Aunque con el habitual tono que emplea la Casa del Rey en sus comunicados, el que se emitió tras las once horas de estancia de Juan Carlos de Borbón en la que había sido su residencia durante décadas dio a entender el malestar de Felipe VI con la actitud de su padre, que en nada beneficia a la Corona.

El Rey, en una conversación privada de cuatro horas, fue claro al trasladar a su progenitor «el daño que está provocando a la institución». El texto oficial recordó, de manera sutil, que ambos habían acordado en marzo, cuando se archivó la investigación abierta por la Fiscalía del Tribunal Supremo contra el emérito, que sus visitas esporádicas a España tendrían carácter discreto. Algo que, sin duda, no sucedió en Sanxenxo.

Y don Juan Carlos desperdició, a juicio del Gobierno, una gran oportunidad para pedir disculpas y dar explicaciones. «Explicaciones, ¿de qué?», llegó a cuestionarse el emérito a preguntas de la prensa durante su breve estancia en España.