Un joven gallego fabricó un subfusil en 3D para vender en el mercado negro

ATLAS ESPAÑA

Es perfecta aunque sea mayoritariamente de plástico. Las llaman híbridas porque la recámara es metálica. Pero si nos fijamos entre los dos subfusiles, no hay diferencia. Si antes aguantaban pocas detonaciones, ahora ya no se autodestruyen. Por eso hay preocupación. Son letales y fáciles de camuflar. Nacen y mueren en el mercado negro, un mercado negro en el que cada vez se encargan más armas 3D que ya se han usado en actos terroristas. El inventor un tipo joven con un trabajo legal, escondido en una aldea de Galicia. En los registros encontraron dos ballestas, armas blancas y otras armas de fuego, todo fabricado con polímeros en tres máquinas 3D.