Carta bomba recibida en la embajada de Ucrania en Madrid. / colpisa

La empresa zaragozana que fabrica los lanzagranadas que usa Ucrania recibe otra carta-bomba

El primer envío dirigido al embajador de Kiev en Madrid explotó este miércoles por la mañana causando heridas leves a un administrativo de la legación

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Instalaza, la empresa zaragozana que fabrica los lanzagranadas que España ha entregado a Ucrania y que están causando estragos a los tanques rusos, recibió la tarde de este miércoles una carta-bomba de idénticas características a la que llegó por la mañana a la Embajada de Ucrania en Madrid y que causó un herido leve tras explotar.

Según informaron mandos de la lucha antiterrorista, este segundo envío con explosivos que llegó a la sede de Instalaza, en la calle Monreal en el centro de la capital aragonesa, no llegó a estallar porque no llegó a ser abierto al levantar sospechas entre el personal de seguridad de esta empresa, que se dedica al diseño y fabricación de material militar de infantería. La compañía -explicaron fuentes de la investigación- era consciente de que se encontraba en el punto de mira después de la gran repercusión mediática que habían tenido las imágenes, sobre todo al principio de la guerra, de los centenares de sus lanzagranadas C-90 abatiendo blindados de las fuerzas de Moscú.

Los Tedax de la Jefatura Superior de Policía de Aragón se desplazaron hasta la empresa armamentística para neutralizar la pequeña carga explosiva que tenía el sobre que, como en el caso de la legación en Madrid, llegó por correo postal ordinario y fue enviado desde España.

En el caso de Madrid, una persona resultó herida de escasa consideración tras la explosión a última hora de la mañana de la primera carta-bomba del día en la sede de la Embajada de Ucrania en Madrid. El herido, un administrativo de la legación, se desplazó por su propio pie al centro Nuestra Señora de América de la capital de España, tras se asistido en un primer momento por los médicos de la propia Embajada. En el hospital fue tratado de laceraciones y quemaduras, principalmente en las manos, de «escasa importancia». Las otras dos personas que se encontraban en la misma estancia cuando se produjo la explosión resultaron ilesas y ya han prestado declaración.

El estallido apenas causó daños materiales en la legación, situada en el número 52 de la Ronda de Abubilla, al noroeste de la capital de España, en el exclusivo barrio del Conde Orgaz, donde se ubican muchas otras embajadas. Se desconoce por qué los servicios de seguridad de la Embajada de Ucrania, que están dotados de escáneres y máquinas de rayos x, no detectaron el artefacto. La bomba, que estaba dotada de un sistema de activación cuando se rasgara o abriera el sobre, estaba oculta en una carta sin remitente y enviada a nombre del propio embajador, el veterano diplomático Serhii Pohoreltsev, uno de los principales muñidores de los acuerdos con España para la entrega de material militar a Ucrania.

La Audiencia Nacional investiga

La Brigada Provincial de Información y unidades de la Policía Científica de la Policía Nacional, a pesar de tratarse de territorio soberano ucraniano, se ha hicieron cargo de las investigaciones tras haberse activado el protocolo antiterrorista.

La Policía Nacional se desplegó en el recinto de la embajada ucraniana. / pablo cobos

Varias unidades de Seguridad Ciudadana del CNP, Guías Caninos y de los Tedax se desplazaron a la zona. Los artificieros comprobaron que entre la correspondencia pendiente de la legación no hubiera más sobres-bomba.

El Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, de guardia esta semana, abrió diligencias por esta explosión. De forma preliminar se investiga un delito de terrorismo para atribuir la competencia al tribunal de la calle Génova, según informaron fuentes jurídicas.

Entre tanto, el Gobierno ucraniano pidió a todas sus delegaciones exteriores que extremen las precauciones ante la posibilidad de que la bomba de Madrid sea solo el inicio de una campaña más amplia de ataques.

El titular de Exteriores español, José Manuel Albares, al poco de conocer la noticia se puso en contacto con el embajador para interesarse por el estado del herido. Igualmente telefoneó a su homólogo ucraniano, Dmitro Kuleba, para expresarle su solidaridad tras el atentado.