El Gobierno salva el techo de gasto de los Presupuestos con la mayoría de la investidura

27/02/2020

Esquerra Republicana de Catalunya mantuvo en vilo al Gobierno casi hasta el último momento, pero finalmente acudió al rescate. Los republicanos, que ya facilitaron en enero la investidura de Pedro Sánchez a cambio de la mesa de diálogo que se puso en marcha ayer, han vuelto a optar por la abstención en la votación de la senda de déficit y deuda que acompaña al techo de gasto de los Presupuestos Generales del Estado. Con esta decisión a la que también se ha sumado Bildu, se elimina un obstáculo para la aprobación, en los próximos meses, de las cuentas públicas de 2020, el principal proyecto gubernamental.

Los republicanos ya advirtieron desde un primer momento a los socialistas de que supeditarían su respaldo parlamentario a que se cumpliera con el compromiso de abrir una negociación sobre el futuro de Cataluña con el Gobierno de la Generalitat. Aunque el primer encuentro de la mesa de diálogo, presidida ayer en la Moncloa por Pedo Sánchez y Quim Torra, no se alcanzó ningún acuerdo de fondo, sí se acordó una metodología: habrá reuniones mensuales (ya sin los presidentes y los vicepresidentes). Además, la Moncloa se esmeró por ofrecer al presidente catalán el más exquisito de los tratos e incluso le cedió la sala de prensa que habitualmente se reserva en exclusiva al Gobierno o a las comparecencias con mandatarios internacionales en visita oficial (aunque Sánchez también ha permitido su uso al líder de la oposición, Pablo Casado).

Margen de confianza

A pesar de estos gestos, Esquerra no quiso garantizar el martes su posición y no ha sido hasta esta misma mañana cuando su portavoz de Hacienda, Joan Margall, ha despejado las dudas en el propio pleno del Congreso. Aun mostrándose contrario al límite de gasto no financiero acordado por el Ejecutivo y a la senda de estabilidad (un déficit del 1,8 % del PIB en 2020, del 1,5 % del PIB en 2021, del 1,2 % del PIB en 2022 y del 0,9 % del PIB en 2023) el diputado ha asegurado que su formación le dará «un margen de confianza».

Antes la ministra , María Jesús Montero, se había comprometido a reformar la regla de gasto, que impide aumentar el gasto público por encima de una determinada referencia ligada al crecimiento, para dar «mayor margen» a comunidades autónomas y ayuntamientos, como reclaman además de ERC, Bildu, Compromís o Más País. Además, la titular de Hacienda ha asegurado que también se flexibilizará el uso de las llamadas inversiones financieramente sostenibles -excluidas del cómputo de la regla para las administraciones en superávit-, y se incorporarán nuevos conceptos como la lucha contra la despoblación o el fomento del empleo.

A la mayoría de la investidura, en esta ocasión, el Gobierno ha sumado dos votos más, el del Partido Regionalista Cántabro, que se negó a apoyar a Pedro Sánchez en enero por su pacto con los independentistas, y el de la diputada de Coalición Canaria Ana Oramas (que votó ‘no’ inclumpliendo la decisión de adoptada por la ejecutiva de su partido).

El techo de gasto ha salido adelante, pues, con los votos favorables del PSOE, Unidas Podemos, el PNV, Compromís, Más País, Teruel Existe, Coalición Canaria y Nueva Canarias (168), la abstención de ERC y Bildu (19) y el voto en contra del PP, Vox, Ciudadanos y la CUP (150).