Sesión en la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa. / reuters

El Consejo de Europa exige de nuevo a España la reforma del CGPJ

Apremia al cambio en el modo de elección para que sean los jueces los que elijan a los vocales

SALVADOR ARROYO Corresponsal en Bruselas

El Consejo de Europa vuelve a pedir el cambio del sistema de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en situación de bloqueo desde diciembre de 2018. En el informe que este jueves ha emitido el Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), que depende de la institución con sede en Estrasburgo, se lamenta «la falta de un avance positivo « y «tangible» en relación con el sistema de elección del órgano judicial al tiempo que se vuelve a requerir a España para que se meta de lleno en su reforma de modo que los jueces tengan «voz».

En el informe se insiste «en la necesidad de quitar la selección del turno judicial a los políticos»; y en que la información brindada por las autoridades españolas «no aporta nada nuevo» en relación con las conclusiones que este órgano ya reflejó en un informe de evaluación emitido en 2013. «Hoy en día, la situación es exactamente la misma, y las preocupaciones expresadas por GRECO a la luz de la misma siguen siendo tan frecuentes, si no más, que antes», plantea ante la obstrucción que sufre el CGPJ por las posiciones que mantienen Gobierno y oposición.

Y sin compartir «la legitimidad y el carácter democrático del método de selección» en vigor, que defiende el Ejecutivo para el nombramiento de los veinte integrantes del CGPJ. El argumento de que la fórmula requiere una mayoría de tres quintos del Parlamento y que ya existe preselección de los candidatos por parte de los propios jueces antes de cerrarse la lista, sigue sin convencer al Consejo de Europa, institución ajena al engranaje de la UE. De hecho el informe remarca que «solo puede lamentar la falta de un desarrollo positivo tangible» en el ámbito de la reforma al tiempo que insta a las autoridades »a implementar la recomendación sin demora».

Volviendo la vista hacia su informe de 2013 vuelve a recordar que ya entonces abogaba expresamente por «salvaguardar mejor la independencia del poder judicial, tanto en la apariencia como en la práctica». Y en esa línea se destila decepción porque, el resultado en España ha sido el contrario, «como lo demuestra la inquietud pública recurrente». Se percibe politización, algo que «es motivo de preocupación«, porque el CGPJ es responsable de algunas «decisiones cruciales en el poder judicial, incluida la designación de jueces en puestos superiores y las cuestiones disciplinarias».

El sistema de elección del órgano de gobierno de los jueces no cumpliría (se insiste) con los estándares europeos. «Cuando hay una composición mixta de consejos judiciales, para la selección de los miembros de los jueces, se aconseja que estos sean elegidos por sus pares -siguiendo métodos que garanticen la más amplia representación del poder judicial en todos los niveles- y que las autoridades políticas, como el Parlamento o el Ejecutivo, no intervengan en ninguna etapa del proceso de selección».

El Consejo Consultivo de Jueces Europeos (CCJE) ya planteó en su momento que una composición mixta (de jueces y no jueces) «presentaría las ventajas tanto de evitar la percepción de interés propio, autoprotección y amiguismo como de reflejar los diferentes puntos de vista dentro de la sociedad, proporcionando así al poder judicial una fuente adicional de legitimidad».

Una opinión, de la que se hace eco también el Consejo Europeo en el informe, y que iba más allá al defender que la fórmula propuesta «no permitirá ninguna concesión a la interacción de las mayorías parlamentarias y la presión del ejecutivo y estará libre de cualquier subordinación a la consideración de los partidos políticos, de modo que pueda salvaguardar valores y principios fundamentales de la justicia».

GRECO también expresa preocupación por los vínculos entre la Fiscalía General del Estado y el Ejecutivo. «Es un tema que continúa recibiendo críticas públicas» por su nivel de independencia. Así que se requieren «más esfuerzos para incrementar la autonomía y transparencia», algo que se subraya como «particularmente importante» en lo que se refiere a la propuesta de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Penal.

Un marco que conferirá mayor protagonismo a los fiscales en la fase de instrucción y que, en consecuencia, requeriría «brindar garantías de la no interferencia de presiones externas»; algo que «adquiere un significado primordial». En última instancia, aunque se considera positivo que se haya emitido en España un Código de Conducta para los fiscales y «que se haya combinado con canales de asesoramiento y sensibilización», se lamenta el hecho de que esa reforma del régimen disciplinario de los fiscales «aun esté pendiente de aprobación».

González y Rajoy afean la falta de entendimiento

los expresidentes Felipe González y Mariano Rajoy han afeado la falta de acuerdo entre Gobierno y PP para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), reivindicando la importancia de forjar consensos y entendimientos en los grandes temas, al tiempo que han coincidido en que no se dan las circunstancias para una reforma de la Constitución. Los dos exmandatarios han mostrado su sintonía durante un diálogo mantenido en el Foro de La Toja Vínculo Atlántico, en el que ambos han echado en falta que en la política actual falta el consenso y el diálogo, sobre todo en temas fundamentales.

«El diálogo tiene que tener algún objetivo» y buscar un consenso «en lo que nos es común» sin permitir que las «diferencias lógicas en democracia nos fracturen», ha sostenido González. Rajoy ha coincidido en que hace falta buscar el consenso, aunque «no en todo», recordando que desde el 1978 todas las grandes decisiones se han tomado «por acuerdo» como la entrada en la UE, en el euro o los distintos estatutos hasta el de Cataluña en 2007 y los órganos constitucionales, como el CGPJ, «se renovaban por acuerdo». Así pues, ha subrayado, «los acuerdos son necesarios, son sinónimo de civilización y dan estabilidad». Sin embargo, «en estos últimos tiempos no sé si hay diálogo pero se echan en falta algunos acuerdos en los grandes temas fundamentales que estamos viviendo».

González ha reivindicado que no se puede tener «órganos constitucionales varados como si fueran una batea que no se puede sacar en la ría», entre otras cosas, ha advertido, porque «las consecuencias son difíciles de calcular» y supone un «incumplimiento flagrante» de la Constitución. Así pues, ha defendido que quienes se dicen constitucionalistas «no pueden asumir esa responsabilidad». «Los que tenemos la vocación de defender la Constitución incluso para reformarla si llega el caso, tenemos la primera obligación de darle cumplimiento», ha insistido el expresidente socialista, incidiendo en que nunca antes se había producido tanto retraso en la renovación del CGPJ.