La colada se adentra en el barrio de La Laguna

El peligro que se cierne sobre La Laguna desciende por el lado norte del volcán. Son varias corrientes de lava que están reforzando las coladas que ya se han adentrado en el barrio. Brazos que reciben toda el aporte energético que sale del cono principal y que se van alargando cada vez más introduciéndose por cualquier resquicio. Los tanques de la gasolinera que hay a la entrada del barrio fueron vaciados hace días pero aun quedan depósitos llenos de agua. Hasta aquí ya ha llegado una de las prolongaciones de la colada. La otra se encuentra a las puertas del colegio de La Laguna y del parque de bomberos recibiendo el empuje de la lava. Son los dos tramos que más preocupan ahora mismo. Pueden, incluso, llegar a unir sus fuerzas en un avance que ni siquiera las vaguadas que hay en la zona han logrado detener. La esperanza se agota para otro barrio de La Palma porque el volcán, insaciable, ha emprendido un camino que le lleva a devorar más de mil viviendas.

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