El pleno del órgano de gobierno de los jueces presidido por Carlos Lesmes, cuyo mandato comenzó en 2013. / EFE/Vídeo: E. P.

El CGPJ cumple tres años en funciones, una anomalía que altera los tribunales

La renovación de los órganos constitucionales en octubre abrió la puerta a desbloquear el Consejo, pero el acuerdo requiere cesiones de PSOE y PP

Mateo Balín
MATEO BALÍN Madrid

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cumple hoy tres años de interinidad por la falta de acuerdo entre PSOE y PP para la renovación de sus integrantes. Casi 1.100 días en funciones en la mayor anomalía que se recuerda en un órgano constitucional. Y eso que el gobierno de los jueces tiene relevantes cometidos como organizar el funcionamiento del Poder Judicial, aprobar nombramientos de altos cargos, velar por la independencia de sus miembros o aplicar el reglamento disciplinario.

Esta prórroga ya está provocando graves alteraciones en los tribunales más relevantes. Ya existen 48 plazas discrecionales sin cubrir en el Supremo, Tribunales Superiores de Justicia, Audiencia Nacional y audiencias provinciales. Además, cientos de sentencias están paralizadas en las distintas jurisdicciones del alto tribunal ante la imposibilidad de cubrir los huecos que dejan los magistrados jubilados.

La reciente renovación de parte de los órganos constitucionales, anunciada el 21 de octubre por socialistas y populares, cuyos escaños suman los tres quintos necesarios, ha abierto una vía para sacar del abismo al CGPJ. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y el número dos del PP, Teodoro García Egea, están convencidos de que al menos «hay acuerdo para que haya acuerdo», pero el tacticismo partidista sigue imponiéndose por ahora.

«El Consejo está secuestrado por los intereses del legislativo. Es gravísimo», admite un alto cargo del CGPJ

«El Consejo está secuestrado por los intereses del legislativo. Es gravísimo», admite un relevante cargo del CGPJ, que no obstante confía en una solición inmediata por responsabilidad institucional. Ayuda, por ejemplo, que los negociadores aceptaron sin matices los nombres propuestos para renovar un tercio del Tribunal Constitucional. Bolaños cedió para que su interlocutor se decantara por un jurista tan significado como Enrique Arnaldo, colaborador de la fundación FAES.

Por su parte, García Egea no puso reparos en la magistrada Inmaculada Montalbán, elegida por el PSOE para ser vocal del CGPJ en el mandato 2008-2013, o su colega Ramón Sáez Valcárcel, una elección que se atribuyó directamente Unidas Podemos.

Nombres señalados en rojo

Y es que la presencia del grupo confederal en la ecuación para elegir a 12 de los 20 vocales del Consejo se ha marcado como una de las líneas rojas del PP. Sin embargo, se da por hecho que ahora se ha eliminado este obstáculo y las discrepancias solo se darían en los nombres.

Las fuentes consultadas reiteran que los populares no van a aceptar la presencia de uno de los dos jueces que decantó la sentencia de 'Gürtel' y redactó las referencias al partido y a Rajoy: José Ricardo de Prada. El PP, en cambio, sí estaría dispuesto a aceptar la renovación del CGPJ con el actual sistema de nombramiento. No obstante, para justificar su relato sobre la necesidad de despolitizar el Consejo, García Egea quiere garantías de que los socialistas reformarán en esta legislatura o a apoyarán en la siguiente la modificación de Ley Orgánica del Poder Judicial para que los jueces elijan a la más de la mitad de sus pares: 12 de los 20 vocales, el 60%, tal y como reclaman la mayoría de la asociaciones judiciales y en Europa.

La mano derecha de Sánchez en Moncloa y de Casado en Génova son conscientes del deterioro institucional que supone el bloqueo. No obstante, en el PP admiten que su posición no les genera desgaste electoral. De ahí que, según las fuentes del CGPJ, el «personalismo de Casado» supone ahora una de las mayores trabas.