Casado se abre a ir a la mesa de partidos

No está dicha la última palabra, pero lo más probable es que el líder del PP, tras la cita telemática de este lunes con Pedro Sánchez, respaldará la nueva prórroga del estado de alarma y se incorporará a la mesa de partidos que el presidente del Gobierno pretende convocar esta semana.

RAMÓN GORRIARÁN / MADRID

Sería difícil de explicar, creen en la Moncloa, que un partido con responsabilidades de gobierno se niegue a prolongar el confinamiento y a participar en las conversaciones para un acuerdo de reconstrucción nacional, dos asuntos que, además, tienen una amplia demanda ciudadana.

Lo del respaldo a la prórroga parece indiscutible. « Apoyamos al Gobierno para salvar vidas», escribió este domingo Pablo Casado en Twitter. Pero lo segundo, lo del acuerdo de reconstrucción, está menos claro. «Pero no apoyamos al Gobierno para arruinar la economía, ni para hacernos responsables de sus errores», añadió en el mismo mensaje. Pese a ello hay una sensación extendida en el principal partido opositor de que su líder no se va a quedar fuera de ese foro, aunque motivos para ausentarse hay de sobra, apuntan en la dirección popular.

Sin ir más lejos, compartir mesa virtual «con los partidos que quieren destruir España», en referencia a los independentistas catalanes y EH Bildu, que van a participar en la negociación.

Casado está convencido de que la mesa de partidos es un engaño de Pedro Sánchez, «un invento de Iván Redondo», dicen otros dirigentes del PP para resaltar el poderío del influyente jefe de gabinete del presidente del Gobierno. El jefe de la oposición ha hablado de «señuelo», «cortina de humo», «intento de mutualizar los errores», y este domingo añadió en una entrevista concedida a La Razón que la mesa de partidos y el acuerdo nacional no son más que una operación para «ganar tiempo» y « distraer a la opinión pública sobre su responsabilidad» en la gestión «catastrófica» de la pandemia. Cualquier cosa menos algo serio.

Luz y taquígrafos

También pone en tela de juicio que la Moncloa sea el escenario. Los acuerdos y el diálogo, mantiene Casado, se deben escenificar «con luz y taquígrafos» en sede parlamentaria. «La política sanitaria, social y territoria l se pacta en el Parlamento, no en videoconferencias», y reclamó que Sánchez acuda el 30 de abril a la comisión de comunidades autónomas del Senado para discutir la coordinación institucional ante la pandemia. A su entender, las videoconferencias con los presidentes autonómicos solo sirven para «comentar lo que (Sánchez) anuncia a la prensa un día antes». A pesar de todo, apuntan en el partido, su líder irá a «escuchar, ver qué ofrece» y decidirá.

Sánchez quiere contar con el líder de la oposición en la mesa de partidos y en el diálogo para la reconstrucción aunque el trato que le ha dispensado no sea acorde con esa responsabilidadinstitucional. Desde la declaración el estado de alarma el 13 de marzo apenas han conversado unos minutos por teléfono y no le ha consultado ni anticipado ninguna de las medidas tomadas.

Pero a pesar del clima gélido, el presidente pretende achicar el espacio a Casado. Por un lado, intenta incorporar a las comunidades autónomas, incluidas las cinco que gobierna el PP, al acuerdo de reconstrucción nacional. Y por otro, busca instaurar, en palabras del ministro José Luis Ábalos, «una nueva cultura política que supere viejas conductas frentistas» en un momento como este. « La crítica ciega sin aportar soluciones no sirve para mejorar las cosas», abundó este domingo el titular de Transportes en una comparecencia de la célula ministerial que gestiona la crisis.

Ábalos afirmó que la reunión de este lunes será útil para Casado porque Sánchez le va a hacer partícipe de «contenidos y metodología» sobre la mesa de partidos y el acuerdo de reconstrucción. «Arrimar el hombro -zanjó- es el patriotismo que necesitamos».